La imagen que abre el documento —un fajo de billetes de USD 100 sobre una pantalla financiera— resume la magnitud del anuncio: desde el 1° de enero de 2026, el Banco Central cambiará la metodología con la que calcula el dólar oficial mayorista. El ajuste llega tras una consulta pública y busca alinear a la Argentina con los estándares internacionales ya utilizados por Chile, Colombia, Perú, Guatemala y Uruguay.
Aunque el tipo de cambio bajó tras el acuerdo con Estados Unidos, el ministro de Economía evita recomprar dólares para no inyectar pesos en el mercado. Las tasas siguen altas y el sector privado se mantiene en modo defensivo.
Mientras el Tesoro vende reservas para mantener el dólar estable, el sistema financiero se seca de pesos y las tasas de interés se disparan hasta el 100%. El mercado vive una paradoja: hay abundancia de divisas, pero falta liquidez local.
Antes de comprar en Amazon, Temu o Shein conviene realizar una consulta que lleva apenas unos minutos y permite saber si todavía quedan operaciones disponibles dentro del régimen simplificado de importación.
La pelea por el mate argentino está cada vez más ajustada. Playadito conserva el liderazgo con más de 25 millones de kilos vendidos, mientras Las Marías acorta distancias. El mercado interno muestra poco crecimiento, pero las exportaciones aparecen como el gran motor del sector.
La economía dejó atrás su momento más crítico a nivel macro, pero la recuperación todavía avanza a distintas velocidades. El mercado cambiario, la inflación y el acceso al crédito aparecen ahora como tres variables decisivas para empresas, inversiones y consumo.