


Caputo en alerta: el dólar cae, pero el miedo a comprar reservas sigue vigente



⌚ Tiempo de lectura: 1:45 min
Efecto Bessent: calma cambiaria, tensión financiera
El reciente rescate de Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, trajo alivio al mercado argentino, pero también una nueva paradoja: el dólar cayó, las tasas siguen altas y el ministro Luis “Toto” Caputo mantiene la cautela a la hora de recomprar divisas.
En apenas dos días hábiles, Bessent logró una ganancia de u$s1,8 millones gracias a la apreciación del peso. Sin embargo, su ejemplo no contagió al resto del mercado: los inversores argentinos todavía prefieren sostener sus posiciones en dólares, reflejando una falta de confianza que mantiene elevada la tasa de interés.
Mientras tanto, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, celebra un alivio contable: tras el desplome del mercado de futuros del dólar, el BCRA recuperó pérdidas y embolsó $700.000 millones, dinero que fue retirado de circulación.

Un respiro para Caputo, pero sin margen para confiarse
La calma cambiaria también le dio aire a Caputo, que ahora enfrenta un escenario más ordenado para cumplir con los vencimientos de deuda.
El riesgo país, que semanas atrás rozó los 1.500 puntos, descendió a la zona de 900 y podría seguir bajando hacia 550, niveles similares a comienzos de año.
Aun así, el ministro no muestra intención de aprovechar la baja del dólar para fortalecer las reservas del BCRA.
Esa decisión genera inquietud entre analistas, que advierten una “pérdida de oportunidad”: en un momento donde no hay presión devaluatoria, comprar reservas podría ser clave para reforzar la posición financiera antes de un nuevo ciclo de tensión.
“Si el Gobierno no da una señal de piso, el tipo de cambio puede seguir cayendo hasta generar atraso cambiario y pérdida de competitividad”, advierten desde la City.
Por qué Caputo evita comprar dólares
La explicación oficial es técnica, pero con fondo político: cada dólar que compra el Tesoro inyecta pesos al mercado, y el ministro teme que esa expansión reavive la demanda de divisas o presione sobre los precios.
En los últimos meses, la estrategia del Gobierno fue exactamente la contraria: sacar pesos de circulación.
Las ventas de dólares y bonos dólar linked permitieron absorber más de $4 billones, reduciendo la liquidez y frenando expectativas de devaluación.
Revertir esa política implicaría arriesgar el “ancla monetaria” que sostiene el actual equilibrio cambiario. Por eso, Caputo prefiere mantener el statu quo, aunque eso implique tasas de interés de entre 65% y 90% en operaciones de corto plazo.

El mercado no se anima a soltar los dólares
Paradójicamente, la estabilización del tipo de cambio es lo que frena la dolarización inversa que busca el ministro.
Con un dólar mayorista en torno a $1.347, los agentes económicos siguen viendo la cotización como artificialmente baja, y prefieren pagar tasas altas antes que desprenderse de divisas.
La situación se replica tanto en grandes empresas como en minoristas:
Las compañías mantienen coberturas ante posibles saltos del tipo de cambio.
Los pequeños ahorristas siguen comprando billetes, con jornadas de hasta u$s400 millones en ventanilla.
El incentivo a exportar se debilita, las importaciones se aceleran y el flujo de divisas podría volver a tensarse en las próximas semanas.
El rescate norteamericano trajo una tregua, pero no la confianza.
Caputo camina sobre una delgada línea: mantener la estabilidad sin inundar el mercado de pesos.
Por ahora, el dólar baja, las tasas siguen altas y el temor a un nuevo desequilibrio continúa.
El verdadero desafío será transformar esta calma transitoria en un esquema financiero sostenible.




Casi un millón de empleos menos en 10 años: la UCA alerta sobre el avance del "rebusque" y la informalidad

EE.UU. va contra Pix, la forma de pago más utilizada por argentinas en Brasil

Procesan al dueño de Manaos: la Justicia lo embargó por $250 millones en una causa por presunta evasión fiscal

Cambios para tener en cuenta si compras en Amazon, Shein y Temu



