Un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) concluyó que el costo de adaptarse a la nueva normativa europea que exige soja y carne “libre de deforestación” es bajo en relación al volumen del negocio que podría perderse. Los especialistas sostienen que, además de evitar sanciones o restricciones comerciales, los productores podrían obtener un mejor precio por su mercadería certificada.
Un análisis de la Fundación Mediterránea confirmó que la eliminación temporal de los derechos de exportación benefició directamente al campo. Los productores que vendieron soja durante esas 72 horas recibieron precios hasta 17% más altos. El costo fiscal para el Estado fue de u$s 1.530 millones.
Las tasas para descontar cheques registraron un repunte y alcanzaron el 27,76% TNA. Sin embargo, para las empresas comienza a ganar peso otro factor: poder anticipar cuánto costará financiarse y tomar decisiones con mayor previsibilidad.
El nuevo régimen “Chaco Invierte” ya está vigente y combina estabilidad fiscal por tres décadas, impuestos en 0% durante la etapa inicial, créditos fiscales por infraestructura y beneficios financieros diferenciados según la zona donde se realice el proyecto. El interior provincial aparece entre los principales beneficiados.
El 22 de octubre, Resistencia será sede del primer foro de economía y finanzas del Norte argentino. Empresarios, economistas, funcionarios y especialistas debatirán sobre financiamiento, inversiones, innovación y los desafíos para impulsar el desarrollo regional.