


Impuestos en 0% y estabilidad por 30 años: la apuesta de Chaco para conseguir nuevas inversiones



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Chaco acaba de poner en vigencia una de sus principales herramientas para intentar atraer inversiones privadas y ampliar la actividad productiva: el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI), denominado comercialmente “Chaco Invierte”.
La Ley 4268-F quedó formalmente promulgada mediante el Decreto 2388/2026 y abre una nueva etapa para empresas que analicen radicarse en la provincia, pero también para aquellas que ya operan y proyectan ampliaciones, infraestructura o incorporación de bienes de capital.
El atractivo está en los números: hasta 30 años de estabilidad fiscal, beneficios impositivos, reintegros sobre el costo financiero y créditos fiscales transferibles.

Dos años con alícuota 0%
Uno de los puntos de mayor impacto para una empresa que comienza una inversión es el tratamiento tributario.
Durante la fase de inversión, la alícuota prevista será del 0% durante 24 meses. Una vez que el proyecto ingrese en su etapa operativa, comenzará un esquema de descuentos escalonados que irá del 65% al 30%.
A esto se suma un elemento especialmente relevante para proyectos de largo plazo: las empresas que sean aprobadas dentro del régimen tendrán un horizonte de 30 años de estabilidad fiscal.
Para el inversor, este último punto busca aportar algo tan importante como el beneficio económico inmediato: previsibilidad para proyectar el negocio.

Invertir en el interior tendrá mayores beneficios
El programa también introduce una diferenciación territorial.
A través del Incentivo por Disminución de Tasa (IDT), se podrán obtener reintegros sobre el costo financiero de créditos bancarios o financiamiento conseguido en el mercado de capitales cuando el dinero se destine a bienes de capital e infraestructura.
El beneficio será diferente según dónde se realice la inversión:
El Impenetrable: 3% de reintegro.
Interior provincial: 2%.
Área Metropolitana del Gran Resistencia: 1,5%.
La escala muestra una decisión concreta: cuanto más alejada del principal conglomerado urbano sea la inversión, mayor será el incentivo financiero, con especial atención al desarrollo agroindustrial y productivo del interior chaqueño.

Un crédito fiscal equivalente al 60% de la inversión elegible
Otra herramienta relevante es el Certificado de Crédito Fiscal Transferible (CCFT).
El mecanismo permitirá obtener un bono equivalente al 60% de los desembolsos elegibles realizados en infraestructura.
Ese crédito podrá utilizarse para cancelar impuestos provinciales o incluso transferirse una vez a un tercero, una característica que puede transformarlo en una herramienta adicional de liquidez para las empresas.
Menos trámites y prioridad para proveedores chaqueños
La administración del régimen estará concentrada en la Agencia de Inversiones Chaco, mediante una Ventanilla Única Digital, con el objetivo de simplificar trámites y reducir tiempos administrativos.
Además, el esquema incorpora otro componente que puede tener impacto directo sobre las PyMEs locales.
Las empresas beneficiarias de Chaco Invierte que contraten servicios o compren productos a proveedores chaqueños tendrán prioridad dentro de los programas de Impulsar Chaco.




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