


Combustibles: el Gobierno posterga parte de la suba y septiembre arranca con menos presión sobre los surtidores



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Septiembre comenzará con una presión menor a la esperada sobre el precio de los combustibles en Argentina. El Gobierno decidió volver a modificar el calendario de actualización impositiva y postergar hasta octubre una parte de los incrementos que debían comenzar a aplicarse desde el primer día del mes.
La decisión resulta relevante no sólo para los automovilistas. El valor de la nafta y el gasoil tiene impacto directo sobre el transporte, la logística y los costos de las empresas, por lo que cualquier modificación puede terminar repercutiendo sobre distintos sectores de la economía.

Qué aumento decidió postergar el Gobierno
A través del Decreto 829/2026, el Poder Ejecutivo trasladó a octubre varias actualizaciones pendientes correspondientes al Impuesto a los Combustibles Líquidos.
El esquema incluye ajustes acumulados de períodos anteriores: remanentes correspondientes a 2024 y 2025, además de actualizaciones vinculadas al primer y segundo trimestre de 2026.
Estos incrementos habían sido postergados en distintas oportunidades y, de acuerdo con el cronograma previsto, una parte debía comenzar a trasladarse a los surtidores desde el 1 de septiembre.
Sin embargo, el Gobierno volvió a extender los plazos.
La intención es evitar que la totalidad del ajuste impositivo pendiente se concentre de manera inmediata sobre los precios y genere una presión adicional sobre consumidores y empresas.

La nafta ya acumula una fuerte suba en 2026
La postergación ocurre después de varios meses de incrementos. Entre enero y mayo de 2026, la nafta acumuló una suba del 28,89%.
Además, el precio de la nafta Súper llegó a superar el equivalente a un dólar por litro y alcanzó aproximadamente los US$ 1,43.
El comportamiento de los combustibles no depende exclusivamente de los impuestos. El mercado avanzó hacia un esquema de mayor libertad para que las compañías petroleras determinen sus precios, incorporando variables como el valor internacional del petróleo, el tipo de cambio, los biocombustibles, impuestos y costos operativos.
Dentro de ese escenario, YPF continúa teniendo un rol determinante. Por su participación en el mercado, cada movimiento de la petrolera funciona como referencia para el resto de las compañías.

Por qué el precio del combustible importa a las empresas
Para el sector productivo, comercial y de servicios, el combustible representa mucho más que el costo de llenar un tanque.
El aumento de los combustibles impacta sobre distribución de mercadería, transporte de pasajeros, producción agropecuaria, servicios técnicos, comercio electrónico y prácticamente cualquier actividad que dependa de movimientos logísticos.
Por eso, el seguimiento del precio de la nafta y el gasoil también se convierte en una variable para anticipar costos logísticos, inflación y márgenes empresariales.
La decisión oficial ofrece una moderación transitoria para septiembre, aunque no elimina los incrementos pendientes. En la práctica, simplemente desplaza una parte de la actualización hacia octubre.
El desafío volverá entonces a aparecer sobre el cierre del mes: cuánto de los impuestos pendientes llegará efectivamente al surtidor y qué estrategia adoptarán YPF y las demás petroleras para trasladarlos al consumidor.




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