Según First Capital Group, los préstamos en pesos crecieron solo 0,6% real en septiembre, el segundo peor dato en 18 meses. Las tasas rondan el 80% anual y la morosidad en familias alcanzó su nivel más alto desde 2010.
Según el BCRA, la irregularidad en préstamos a hogares alcanzó el nivel más alto desde 2010. Préstamos personales y tarjetas lideran el deterioro, mientras las empresas enfrentan tasas triplicadas que ponen en riesgo la cadena de pagos.
El ratio de irregularidad en créditos al consumo volvió a niveles de pandemia. La caída del salario real y la suba de tasas golpean a las familias, mientras las entidades ajustan estrategias para contener el riesgo.
La suba de la morosidad cambia el humor financiero y vuelve a cerrar la canilla del crédito. Las entidades endurecen sus criterios mientras crecen los impagos en tarjetas y préstamos personales. Aún sin riesgo sistémico, el crédito vuelve a ser privilegio de pocos
Mientras el ajuste fiscal estabiliza algunas variables, la economía real empieza a mostrar grietas preocupantes. La cadena de pagos se tensa, las empresas se resienten y los bancos advierten una luz amarilla