Un estudio del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló que las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas continúan en caída, mientras crece el uso de tarjetas de crédito para financiar compras básicas. El endeudamiento de los hogares aumenta y la morosidad se disparó 147% desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Un informe regional de Bumeran reveló que el 86% de los trabajadores considera insuficiente su sueldo para cubrir necesidades básicas. El alquiler y la alimentación son los gastos más pesados, mientras la deuda y la falta de ahorro marcan la vida cotidiana.
El ratio de irregularidad en créditos al consumo volvió a niveles de pandemia. La caída del salario real y la suba de tasas golpean a las familias, mientras las entidades ajustan estrategias para contener el riesgo.
El crédito crece más rápido que los ingresos en los hogares argentinos. Aumenta el consumo, pero también la morosidad. ¿Estamos ante una bomba de tiempo?