La industria textil argentina enfrenta un fenómeno tan veloz como polémico: la importación de ropa usada se multiplicó por 40 en apenas ocho meses de 2025, según datos de la Cámara Argentina de la Indumentaria. Lo que hasta hace poco era una práctica prohibida por normas sanitarias y ambientales, hoy se volvió un mercado en expansión, impulsado por nuevas regulaciones, plataformas digitales y una oferta creciente de productos chinos que ya llegó a ferias como La Salada.
El CEO de Mercado Libre Argentina, Juan Martín de la Serna, cuestionó el avance de las plataformas chinas Shein y Temu en la región y reclamó un marco regulatorio “igual para todos los competidores”. Aseguró que su crecimiento pone en riesgo el empleo local y obliga a las empresas regionales a redoblar inversiones y eficiencia.
Mientras cuatro provincias lograron perforar la barrera del 2% mensual, otras cinco quedaron por encima del promedio nacional. La dispersión de precios volvió a mostrar que la inflación no impacta de la misma manera en todo el territorio argentino.
Mientras minería, energía y agro prometen una lluvia de dólares para el país, Guillermo Oliveto advierte que el verdadero reto será trasladar ese crecimiento a la industria, el comercio y el consumo de millones de argentinos.
Con tecnología, automatización y producción continua los 365 días del año, Hongos del Pilar logró cuadruplicar su rendimiento por metro cuadrado y ya proyecta alcanzar los 3 millones de kilos anuales para 2030.