


Importaciones puerta a puerta: ya equivalen al 40% de las ventas en shoppings



⌚ Tiempo de lectura: 1:40 min.
El crecimiento de las compras puerta a puerta dejó de ser un fenómeno aislado para convertirse en un actor relevante dentro del consumo argentino. La expansión del régimen courier está transformando los hábitos de compra y generando un nuevo escenario competitivo para comercios e industrias.
Los números muestran una aceleración sin precedentes. En apenas dos años, las importaciones realizadas mediante este sistema pasaron de representar una porción marginal del mercado a convertirse en un volumen equivalente al 40% de las ventas registradas en los principales shoppings del país en categorías como indumentaria, electrónica, artículos deportivos, decoración y juguetes.

Un cambio que redefine el mercado
El crecimiento responde a una combinación de factores: mayor facilidad para comprar en el exterior, procesos logísticos más ágiles y una oferta de productos con precios competitivos.
Para el consumidor, esto significa más opciones, mayor disponibilidad de marcas internacionales y mejores precios relativos.
Sin embargo, para el comercio tradicional el escenario es diferente.
La competencia ya no proviene únicamente de otros negocios locales. Ahora también compite con plataformas internacionales que venden directamente al consumidor, reduciendo intermediarios y costos comerciales.

El impacto sobre comercios e industrias
El aumento de las importaciones no explica por sí solo la caída de las ventas del comercio físico. La desaceleración del consumo, el menor dinamismo del crédito y la pérdida del poder adquisitivo siguen siendo factores determinantes.
No obstante, las compras internacionales intensifican la competencia, especialmente en sectores donde los productos importados llegan con diferencias de precio importantes.
Entre los rubros más expuestos aparecen:
Indumentaria
Calzado
Electrodomésticos
Electrónica
Juguetes
En paralelo, varios segmentos industriales vinculados a estas cadenas productivas muestran una reducción de su actividad y del empleo, reflejando un mercado cada vez más exigente para la producción nacional.

La otra cara: consumidores con mayor poder de compra
No todo el impacto es negativo.
La mayor competencia internacional también genera un efecto beneficioso para los consumidores.
Los precios relativos de numerosos bienes durables y productos de consumo crecieron muy por debajo de la inflación general, permitiendo que hoy muchas familias puedan acceder con mayor facilidad a electrodomésticos, indumentaria y tecnología.
En otras palabras, el salario promedio permite adquirir una mayor cantidad de productos que hace algunos años, mejorando la accesibilidad de bienes que históricamente representaban un gasto importante para los hogares.
Un desafío para toda la cadena comercial
El avance de las importaciones vía courier plantea un nuevo equilibrio entre competencia, precios, producción nacional y consumo.
Para las empresas argentinas el desafío será diferenciarse mediante valor agregado, atención personalizada, rapidez de entrega, financiación y experiencia de compra.
Mientras tanto, el consumidor seguirá aprovechando un mercado con mayor oferta y precios más competitivos, consolidando un cambio que ya comienza a redefinir el funcionamiento del comercio minorista.




Las 5 señales sobre el consumo y los salarios que preocupan a Marina Dal Poggetto

Importaciones puerta a puerta: ya equivalen al 40% de las ventas en shoppings

Los autos eléctricos pisan el acelerador, ya representan uno de cada siete patentamientos

Los jóvenes enfrentan barreras para conseguir un empleo de calidad: los datos que preocupan

Empresas sin empleados: el proyecto que podría cambiar para siempre la forma de hacer negocios en Argentina

Compras en el exterior: así podés saber cuántos envíos te quedan disponibles


