


Reforma laboral: cuánto pueden ahorrar las empresas con el nuevo incentivo para contratar empleados



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Para muchas empresas, incorporar un nuevo empleado suele representar un desafío económico debido al peso de las cargas sociales. Sin embargo, el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) abre una oportunidad concreta para reducir significativamente ese costo y mejorar la planificación financiera de las próximas contrataciones.
La medida, incluida dentro de la reforma laboral, busca incentivar el empleo formal mediante una importante reducción de las contribuciones patronales. Para las pymes, el beneficio puede representar un ahorro de decenas de millones de pesos durante los próximos cuatro años.

¿Cuál es el principal beneficio para las empresas?
El corazón del régimen es una reducción de hasta el 75% de las contribuciones patronales destinadas a la seguridad social para determinadas nuevas contrataciones.
Según estimaciones privadas, esta medida permite:
Reducir hasta un 11,5% el costo laboral total.
Ahorrar aproximadamente $260.000 por mes por cada trabajador, tomando como referencia un salario bruto de $2 millones.
Mantener ese beneficio durante 48 meses consecutivos.
Más que un alivio inmediato, se trata de una herramienta que puede modificar la estrategia de crecimiento de muchas empresas.

El impacto económico puede ser millonario
Cuando el beneficio se proyecta en el tiempo, las cifras adquieren otra dimensión.
Una pyme que incorpore diez trabajadores bajo este régimen puede alcanzar un ahorro acumulado cercano a los $135 millones durante los cuatro años de vigencia del beneficio.
En empresas de mayor tamaño, las proyecciones privadas muestran que el ahorro puede ubicarse alrededor de los $160 millones, dependiendo de la estructura salarial y de las alícuotas aplicables.
Para muchas organizaciones, estos recursos pueden destinarse a invertir en tecnología, ampliar la producción, mejorar la competitividad o incluso acelerar nuevos proyectos de expansión.

No todas las contrataciones acceden al beneficio
Uno de los aspectos más importantes del régimen es que no alcanza a los empleados que ya forman parte de la empresa.
El incentivo únicamente se aplica a nuevas incorporaciones que incrementen efectivamente la nómina de personal.
Además, los trabajadores contratados deben pertenecer a alguno de estos grupos:
Personas en situación de desempleo.
Trabajadores inscriptos en el Monotributo.
Ex empleados del sector público.
Esto obliga a las empresas a realizar una correcta planificación laboral, verificando previamente que cada incorporación cumpla con los requisitos establecidos.
Hay una fecha límite que no conviene dejar pasar
El régimen tiene un plazo de vigencia claramente definido.
Las nuevas altas deberán concretarse antes del 30 de abril de 2027 para acceder al beneficio completo de reducción de contribuciones durante los 48 meses previstos.
Por ese motivo, especialistas recomiendan que las empresas comiencen desde ahora a analizar sus necesidades de personal y definan una estrategia de contratación que les permita aprovechar este incentivo antes del vencimiento del plazo.




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