


El consumo inició 2026 con rebote mínimo y segunda caída interanual consecutiva



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El arranque de 2026 dejó una señal ambigua para el mercado interno: el consumo privado cortó la racha negativa con una suba mensual marginal del 0,1%, pero acumuló una caída interanual del 1,5%.
El dato confirma lo que muchas empresas ya perciben en la calle: el rebote es técnico, no estructural. Las familias continúan administrando el gasto con cautela y priorizando decisiones defensivas frente a un escenario económico sin impulso claro.

Rebote técnico, fragilidad estructural
El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo mostró en enero una mejora mínima en términos desestacionalizados. Sin embargo, la comparación contra el mismo mes del año anterior reflejó una nueva contracción.
La lectura es clara: el consumo dejó de caer con fuerza, pero tampoco logra despegar.
Para empresas y comercios, especialmente en el interior del país, esta dinámica implica una recuperación lenta, sector por sector, sin un efecto arrastre generalizado.
Bienes durables: señales mixtas
En el segmento automotor, el patentamiento de autos cayó 4,2% interanual, interrumpiendo una racha de 17 meses de crecimiento. En cambio, las ventas de motos avanzaron 15,3%, mostrando mayor dinamismo en productos de menor ticket.
Este comportamiento sugiere un cambio en las decisiones de compra: mayor prudencia y búsqueda de opciones más accesibles.
Para concesionarias y proveedores industriales, el desafío pasa por sostener volumen en un mercado que ya no muestra euforia.

Consumo masivo: ajuste en la mesa
El impacto más visible se dio en bienes esenciales. El consumo de carne vacuna retrocedió 6,5% interanual, consolidando un semestre negativo.
En contraste, la venta de combustibles creció 3,8% hacia fines de 2025, aportando algo de dinamismo.
Para supermercados, carnicerías y comercios barriales —claves en economías regionales como las del Chaco— la contracción en alimentos básicos es una señal directa de menor poder adquisitivo.
Servicios y semidurables: leve estabilidad
El sector gastronómico volvió a mostrar debilidad, con una caída interanual del 2,3% en restaurantes tradicionales.
En cambio, rubros como indumentaria, calzado y juguetería registraron leves subas, aunque sin consolidar una tendencia expansiva.
El patrón se repite: el consumidor compra, pero mide. No hay consumo expansivo, sino reposición selectiva.
Recaudación e indicadores: sin motor claro
La recaudación real del IVA cayó 3,1% interanual y sumó su tercer mes consecutivo en baja, reflejando la debilidad del mercado interno.
El crédito al consumo se mantiene en terreno positivo, pero desaceleró: las compras con tarjeta crecieron 11,7% interanual, lejos de las subas cercanas al 20% vistas hacia fines de 2025.
Esto indica que el financiamiento sigue siendo herramienta clave, aunque ya no tracciona con la misma intensidad.

Qué implica para empresas del interior
Para pymes, comercios y proveedores industriales, el escenario exige cautela operativa:
Ajuste fino de stock.
Control de costos.
Estrategias comerciales más agresivas.
Mayor foco en financiación.
En provincias como Chaco, donde el consumo interno es motor central de actividad, la falta de expansión sostenida limita la recuperación.
Para InfoEmpresas, el inicio de 2026 deja una conclusión concreta: el consumo dejó de caer con fuerza, pero aún no muestra señales de crecimiento genuino. La clave será si en los próximos meses aparece un motor claro —salarios reales, crédito o inversión— que permita abandonar la lógica defensiva que domina hoy al mercado.




