
Una nueva resolución desregula el sistema y traslada responsabilidades clave.


Con tasas reales positivas y un BCRA comprador de dólares, cambia el mapa de inversiones.
Actualidad14 de enero de 2026 Infoempresas


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El arranque de 2026 muestra un giro relevante en el frente financiero. Según el análisis de Salvador Di Stefano, no se observa en el horizonte un escenario de devaluación y las expectativas de inflación permanecen contenidas, lo que reabre una puerta que parecía cerrada: la inversión en pesos vuelve a ser atractiva.
El diagnóstico se apoya en un dato clave: el Banco Central retomó la compra de dólares, fortaleciendo reservas y sosteniendo un esquema de tasas reales positivas.

El BCRA inició el año con una señal clara. En los primeros días de enero ya acumuló compras netas de divisas, con un ritmo que permitiría sumar cerca de US$ 800 millones en el mes y hasta US$ 10.000 millones en el año, siempre que se mantenga la demanda de pesos.
Las reservas brutas superan los US$ 44.000 millones, mientras que la base monetaria se mantiene estable, con parte de los pesos absorbidos por depósitos del propio Tesoro en el Banco Central. Este equilibrio reduce tensiones cambiarias y da respaldo al esquema monetario.
Las proyecciones del mercado muestran una inflación anual cercana al 21% en 2026, con una desaceleración adicional hacia 2027. En paralelo, el dólar oficial avanzaría a un ritmo menor, con una devaluación proyectada inferior a la inflación, lo que implicaría una inflación en dólares muy acotada.
Este escenario consolida la estrategia oficial:
tasas de interés reales positivas
inflación descendente
y tipo de cambio administrado sin saltos bruscos.
En el mercado financiero, las tasas implícitas refuerzan esta lectura.
Los futuros de dólar reflejan rendimientos efectivos en torno al 30% anual.
Las letras y bonos en pesos a tasa fija con vencimientos en 2026 y 2027 rinden entre 33% y 38% anual.
Con inflación y devaluación proyectadas por debajo de esos niveles, las colocaciones en pesos vuelven a ganarle al dólar, algo poco habitual en la historia reciente.

Para quienes cobraron cupones de renta de bonos soberanos, el análisis plantea distintas alternativas:
reinvertir en bonos en dólares, diversificando vencimientos
pasar a bonos en pesos a tasa fija, buscando rendimiento real positivo
evaluar acciones, especialmente en sectores energéticos y financieros
La clave es adaptarse a un escenario donde la volatilidad cambiaria deja de ser el principal driver de decisiones.
Aunque el frente financiero muestra señales favorables, Di Stefano advierte que la actividad económica sigue condicionada por la evolución de los salarios, que aún no logran despegar claramente por encima de la inflación acumulada desde fines de 2023.
Para Empresas, esto implica un contexto de:
consumo moderado
crecimiento selectivo
foco en eficiencia y financiamiento
Desde la mirada de InfoEmpresas, el nuevo escenario abre oportunidades concretas:
mejor planificación financiera
acceso a instrumentos en pesos con rendimiento real
menor presión cambiaria.
En provincias como Chaco, donde las decisiones de inversión suelen ser más conservadoras, la vuelta del crédito y del ahorro en moneda local puede marcar una diferencia relevante para pymes y empresas regionales.

El mensaje es claro: no todo pasa por el dólar. Con inflación contenida, reservas en aumento y tasas reales positivas, invertir en pesos vuelve a ser una opción racional. Si el esquema se sostiene, 2026 podría consolidar un cambio de comportamiento financiero que impacte de lleno en Empresas y en la economía real. Un tema central para la agenda de InfoEmpresas.



Una nueva resolución desregula el sistema y traslada responsabilidades clave.

Menos informalidad, más inversión y un mercado de trabajo que podría volver a crecer.

El costo financiero pone en jaque la rentabilidad de las estaciones de servicio.

Con tasas reales positivas y un BCRA comprador de dólares, cambia el mapa de inversiones.