


Empleo en alerta: industria, comercio y construcción no logran despegar y frenan la recuperación



⌚ Tiempo de lectura estimado: 1:45 min
Crece la economía, pero no el empleo
La economía argentina muestra señales mixtas que empiezan a encender alertas en el mercado laboral.
Mientras algunos indicadores de actividad alcanzaron niveles récord, el empleo no acompañó esa recuperación. En el último año se perdieron alrededor de 100.000 puestos de trabajo y la tasa de desempleo subió al 7,5%, junto con un aumento de la informalidad.
Este desfasaje refleja una transformación más profunda en la estructura económica.

Los tres sectores que explican el problema
El diagnóstico identifica con claridad a los sectores más afectados.
Industria, comercio y construcción —históricamente grandes generadores de empleo— atraviesan un momento de debilidad y no logran traccionar la recuperación.
Estos sectores, en lugar de impulsar la economía, están actuando como freno, lo que limita la creación de nuevos puestos de trabajo.
Una transformación estructural en marcha
El fenómeno no responde únicamente a una coyuntura, sino a un cambio estructural.
El proceso de normalización económica está modificando las reglas del juego, especialmente para sectores que durante años operaron bajo esquemas de protección o incentivos.
A medida que estos beneficios desaparecen, muchas empresas enfrentan dificultades para sostener niveles de actividad y empleo.

Nuevos sectores que crecen por debajo de la superficie
Mientras algunos sectores tradicionales retroceden, otros comienzan a mostrar dinamismo.
El crecimiento de actividades vinculadas al transporte y la logística refleja cambios en la forma en que se comercializan los productos, con mayor peso del comercio digital y nuevas cadenas de distribución.
Sin embargo, estos sectores aún no logran compensar la caída en los grandes generadores de empleo.
Un mercado condicionado por el exceso de oferta y la demanda débil
En el caso de la construcción, la situación se agrava por factores específicos.
El sector enfrenta un exceso de oferta acumulado en años anteriores, con un importante stock de propiedades sin vender que frena nuevos desarrollos.
Al mismo tiempo, el comercio se ve afectado por la caída del consumo, lo que impacta directamente en la actividad y en la necesidad de mano de obra.

Qué puede hacer el Gobierno
Las herramientas para revertir esta situación son limitadas y presentan riesgos.
Medidas como bajar tasas de interés o flexibilizar condiciones crediticias podrían estimular el consumo, pero también podrían generar efectos no deseados, como mayor endeudamiento sin incremento real en la demanda.
En cambio, el foco aparece puesto en la inversión, que podría generar un efecto más sostenible en el empleo, aunque con impacto a mediano plazo.
También se plantea que una mayor apertura para empresas e inversiones externas podría mejorar las expectativas y dinamizar la economía.
Un escenario de transición para el empleo
El mercado laboral se encuentra en una etapa de transición, donde sectores tradicionales pierden peso y otros comienzan a emerger.
Para empresas, pymes y economías del interior —como en Chaco— esto implica adaptarse a nuevos esquemas productivos y comerciales.
Para InfoEmpresas, el desafío es claro: la recuperación del empleo no dependerá solo del crecimiento económico, sino de qué sectores logren liderarlo y cómo se reconfigura la estructura productiva en los próximos años.




Empleo en alerta: industria, comercio y construcción no logran despegar y frenan la recuperación


