

Inflación cero en 2026: Melconian duda y alerta por el desgaste del Gobierno.



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El economista Carlos Melconian puso en duda que el Gobierno de Javier Milei logre una inflación que arranque con cero en algún mes de 2026 y advirtió que insistir con esa promesa puede erosionar la credibilidad del programa económico. En su diagnóstico, el problema no es aspirar a una inflación baja, sino anunciar objetivos para los que el país todavía no está preparado.
El mensaje apunta a un riesgo político y económico: el desgaste por promesas reiteradas en un contexto donde la actividad sigue débil y las restricciones estructurales no se resolvieron.

Una meta ambiciosa, pero poco creíble
Según Melconian, no hay anuncios oficiales consistentes que permitan sostener la idea de una inflación “cero coma” mensual en 2026. La promesa, remarcó, ya fue planteada varias veces, sin cambios de fondo que respalden ese resultado.
Desde su mirada, insistir con el mismo objetivo sin nuevas herramientas termina afectando la confianza, un activo clave para estabilizar expectativas y sostener decisiones de inversión.
El foco debería estar en la actividad
El economista señaló que la discusión económica se concentra demasiado en la inflación y pierde de vista el nivel de actividad. Como ejemplo, marcó un cambio claro en el sistema financiero: al inicio del gobierno había oferta activa de créditos, algo que hoy prácticamente desapareció.
Para Empresas y pymes, este dato no es menor: menos crédito implica menor inversión, menor expansión y más cautela en la toma de decisiones.
Reservas, el talón de Aquiles
Melconian volvió a subrayar la falta de dólares como uno de los principales condicionantes del programa económico. Sin acumulación de reservas, explicó, cualquier sendero de desinflación tiene límites.
Si bien no se opuso a un esquema cambiario gradual, como el de bandas, advirtió que sin respaldo en reservas el margen de maniobra es reducido.

Inflación baja, pero con otras prioridades
El economista sostuvo que una inflación estabilizada en niveles similares a los actuales no sería un mal resultado, siempre que venga acompañada por avances en otros frentes:
recuperación del nivel de actividad
mejoras monetarias y cambiarias
recomposición del poder adquisitivo
mejor distribución del ingreso
En ese marco, planteó que la inflación de un dígito anual difícilmente se alcance en este gobierno, pero que eso no invalida el proceso si se corrigen desequilibrios de fondo.
Sin reforma tributaria en el horizonte
En su análisis final, Melconian descartó de plano uno de los debates recurrentes del mundo empresario: no habrá reforma tributaria en el corto plazo. El dato suma incertidumbre para Empresas que esperan alivio fiscal como parte del paquete de competitividad.

Qué implica para empresas y regiones
Para Empresas del interior y economías regionales —incluidas las de Chaco— el mensaje es claro: la estabilidad de precios es necesaria, pero no suficiente. Sin crédito, reservas y crecimiento, la baja de la inflación no se traduce automáticamente en expansión económica.
Menos promesas, más consistencia
La advertencia de Melconian apunta al corazón del programa económico: sin consistencia macro y sin dólares, las metas ambiciosas pierden credibilidad. Para el ecosistema de InfoEmpresas, el desafío no es solo cuánto baja la inflación, sino si el rumbo permite recuperar actividad, inversión y confianza.



