

Supermercados El Ahorro Una historia que combina amistad y oportunidades



⌚ Tiempo de lectura: 2:10 min.
El impulso joven que marcó la diferencia
Todo comenzó sin plan ni inversión millonaria, sino con un cliente y una idea. Gabriel Picech vendía harina al por mayor cuando un pedido en Machagai se convirtió en el punto de partida de algo mucho más grande.
“El supermercado arrancó sin querer ser un supermercado”, recuerda entre risas. Poco después se sumó Juan Manuel Audicio, amigo de la infancia, que aportó su experiencia comercial y una visión de crecimiento más amplia.

De esa sociedad nació la primera sucursal sobre colectora, que pronto se convirtió en el corazón operativo de El Ahorro. Luego se sumaron nuevas bocas de venta, depósitos y una estructura que hoy sostiene una plantilla de 19 personas, todas jóvenes, comprometidas y formadas en la práctica diaria.
Una empresa que crece con identidad local
A diferencia de los modelos tradicionales, Picech y Audicio apostaron por un formato ágil, cercano y con precios justos, algo que rápidamente conquistó a los consumidores de Sáenz Peña.
“Nos ponemos en el lugar de la gente para fijar los precios”, explican. La clave: combinar buenos proveedores, bajos márgenes y eficiencia en la operación diaria.
El modelo se apoya también en una logística centralizada, con tres depósitos cercanos a la casa central desde donde se abastece a las demás sucursales “mañana y tarde, todo el día”. La dinámica interna, aseguran, es intensa pero efectiva.

El equipo tiene funciones claras: Picech lidera las compras y precios, Audicio administra la tesorería, y otros socios, como Agustín y Valentina, aportan en negociación y organización. “De vender autos a administrar un supermercado fue un cambio total”, bromean, reflejando la versatilidad que caracteriza al nuevo empresariado joven.

Sub 30 con visión de futuro
Ambos coinciden en que la edad no es un límite, sino un motor. “La vida es corta, hay que hacer lo máximo posible”, afirma Gabriel. Esa mentalidad los llevó a proyectar nuevas sucursales y formatos más compactos, como el modelo “Ahorro Express”, que replicaría la experiencia de compra rápida que triunfa en grandes ciudades.
Su historia no solo inspira a emprendedores del Chaco, sino que también demuestra que desde el interior se puede innovar, crecer y crear empleo genuino, combinando esfuerzo, familia y una fuerte conexión con la comunidad.



