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El INDEC confirmó que 1,7 millones de argentinos están sin trabajo, la misma cifra que un año atrás. Sin embargo, la precarización crece: se sumaron 226.000 nuevos informales y el cuentapropismo sin aportes alcanza niveles récord. Córdoba, Tucumán y Santa Rosa muestran la mayor presión laboral.
Actualidad23 de septiembre de 2025 Infoempresas


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Desempleo estable, pero con otra cara
El desempleo en Argentina se ubicó en 7,6% durante el segundo trimestre de 2025, el mismo nivel que en igual período de 2024, según datos del INDEC. En términos absolutos, esto representa a 1,7 millones de personas sin trabajo.
A primera vista, la estabilidad parecería una buena noticia. Sin embargo, especialistas como Luis Campos, del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, advierten que “el mercado laboral ajusta por calidad, no por cantidad”. Es decir: el desempleo no baja, pero sí aumenta la precarización.
Informalidad en máximos de dos años
El dato más preocupante es que la tasa de informalidad alcanzó el 43,2% de los ocupados, 1,6 puntos más que un año atrás. Eso equivale a 226.000 nuevos trabajadores informales en los aglomerados urbanos medidos por la EPH.
Del total de ocupados, el 72,4% son asalariados. De ellos, un 37,7% no tiene descuento jubilatorio, es decir, son informales. Incluso dentro de este grupo, un 15,7% realiza aportes por su cuenta, lo que refleja la fragilidad del esquema de seguridad social.
Más cuentapropismo, más vulnerabilidad
El trabajo por cuenta propia avanzó del 23% al 23,7% en un año. También creció la cantidad de patrones (de 3% a 3,5%) y de trabajadores familiares sin remuneración (0,3% a 0,4%).
La categoría más dinámica fue el cuentapropismo informal: aquellos que ni siquiera pueden sostener un monotributo. Su participación pasó del 13,8% al 14,7% del total de ocupados en apenas un año.

Presión laboral en aumento
Más allá del desempleo, la presión sobre el mercado laboral —que mide desocupados más ocupados que buscan trabajo— subió de 29,7% a 30,5%.
Dentro de ese universo:
Los ocupados demandantes crecieron de 16% a 17,1%.
Los subocupados demandantes bajaron levemente de 8,1% a 7,9%.
Los otros ocupados demandantes subieron de 7,9% a 9,3%.
En algunos aglomerados, la presión es aún mayor:
Córdoba → 38,2% de los trabajadores busca empleo.
Tucumán → 33,3%.
Santa Rosa → 30,4%.
Esto significa que en esas ciudades más de 1 de cada 3 trabajadores está en búsqueda activa.
Un deterioro de largo plazo
El sociólogo Daniel Schteingart recuerda que el empleo asalariado privado dejó de ser motor de crecimiento hace más de una década. Entre 2011 y 2015, el impulso vino del empleo público, pero desde entonces predomina el estancamiento y la caída salarial.
El pico del empleo argentino se alcanzó en 2015. Desde entonces, las señales son de precarización creciente: más informales, más cuentapropistas sin aportes y menos protección laboral.

Aunque la tasa de desempleo no se movió respecto a 2024, la realidad laboral argentina empeoró. Crece la informalidad, el cuentapropismo sin aportes y la presión de los ocupados que buscan otro trabajo. El dato duro: 43 de cada 100 trabajadores ya están en la informalidad, y en ciudades como Córdoba, Tucumán y Santa Rosa, más de un tercio de la fuerza laboral está activamente buscando empleo.



La apertura comercial acelera despidos y deja al borde del cierre a una planta clave para el empleo industrial.

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