Del 10 al 14 de agosto, los mercados argentinos combinaron estabilidad cambiaria con mayor cautela financiera. El dólar se mantuvo alrededor de los 1.500, las reservas continuaron cerca de u$s 50.000 millones y el agro sostuvo precios firmes, mientras el comercio minorista siguió mostrando dificultades.
A pesar de que hay menos hacienda disponible y las exportaciones absorben una porción creciente de la producción, el precio de la carne vacuna lleva cuatro meses prácticamente estancado. La combinación deja una señal clara sobre el poder de compra y la dinámica del mercado interno argentino.
El Gobierno busca aprovechar la mayor oferta de divisas para fortalecer las reservas del Banco Central. Con un superávit comercial que podría alcanzar los u$s 27.000 millones y otros u$s 10.000 millones proyectados para las reservas, el objetivo es llegar a las elecciones presidenciales con mayor margen financiero.