38.000 kilos por semana y USD 7 millones invertidos: la empresa argentina que produce la mitad de los hongos del país

Con tecnología, automatización y producción continua los 365 días del año, Hongos del Pilar logró cuadruplicar su rendimiento por metro cuadrado y ya proyecta alcanzar los 3 millones de kilos anuales para 2030.
Actualidad23 de junio de 2026 Infoempresas
51.Producción-de-hongos-gal

Tiempo de lectura: 1:45 min.

Mientras gran parte de la producción agropecuaria argentina depende de las estaciones, existe una empresa que trabaja bajo una lógica completamente diferente: cosecha todos los días del año. Se trata de Hongos del Pilar, una firma que produce más de 2 millones de kilos anuales de champignones y portobellos, abasteciendo entre el 45% y el 50% del mercado nacional.

Detrás de esos números hay una transformación tecnológica que convirtió a la compañía en uno de los casos más interesantes de la agroindustria argentina.

Don Emilio - 1200 x 150

De 7 a 30 kilos por metro cuadrado: el salto que cambió el negocio

Cuando la empresa comenzó su actividad en la década de 1980, el rendimiento promedio rondaba los 7 kilos por metro cuadrado. Hoy, gracias a la incorporación de tecnología y sistemas automatizados, alcanza entre 25 y 30 kilos por metro cuadrado, multiplicando por cuatro su productividad.

La clave estuvo en una inversión superior a USD 7 millones destinada a modernizar instalaciones, ampliar capacidad productiva e incorporar herramientas de control ambiental de alta precisión.

Los nuevos sistemas permiten monitorear y regular variables críticas como:

• Temperatura.
• Humedad.
• Ventilación.
• Condiciones de crecimiento específicas para cada variedad.

Esta tecnificación permitió optimizar cada etapa del proceso y mejorar significativamente los niveles de producción.

51.Producción-de-hongos

Una producción que no se detiene nunca

Uno de los aspectos más llamativos del negocio es su funcionamiento permanente. Mientras algunas cámaras están en etapa de cosecha, otras atraviesan procesos de incubación o preparación para nuevos ciclos productivos.

El resultado es un flujo constante de más de 38.000 kilos semanales, que se cosechan durante la mañana, se empacan por la tarde y llegan a los puntos de venta al día siguiente.

Este modelo permite garantizar abastecimiento continuo y productos frescos durante todo el año, una ventaja competitiva difícil de igualar en otras actividades agropecuarias.

Raices - 1200 x 150 - 2

Tecnología y trabajo humano: una combinación clave

Aunque la automatización juega un papel fundamental, la producción sigue requiriendo una fuerte participación humana.

El proceso comienza con la elaboración de un sustrato basado en compostaje de materiales orgánicos. Luego se realiza la pasteurización, la inoculación del hongo y el traslado a cámaras especialmente acondicionadas. Finalmente, la cosecha se realiza de manera manual, seleccionando uno por uno los ejemplares que alcanzan su punto óptimo de maduración.

Según explicó Laura Márquez, jefa de cultivo de la compañía, el principal desafío es trabajar con organismos vivos que reaccionan constantemente a cualquier modificación del ambiente, lo que exige monitoreo permanente y ajustes continuos.

Últimas publicaciones
Artículos relacionados
Lo más visto
Suscríbete sin cargo para recibir las últimas novedades empresariales de Saénz Peña