


El Gobierno fija 75% de vuelos obligatorios en paros



⌚ Tiempo de lectura: 1:50 min.
El conflicto entre Gobierno y gremios aeronáuticos suma un nuevo capítulo, pero esta vez con un cambio estructural: una resolución que redefine cómo se desarrollan los paros en el sector. La medida no solo apunta a garantizar vuelos, sino que introduce un nuevo marco que impacta de lleno en la operación, los costos y la previsibilidad del negocio aerocomercial.

Servicios mínimos obligatorios: qué cambia
A través de una nueva normativa, se establece que durante cualquier medida de fuerza deberá mantenerse al menos el 75% de la operatividad de los vuelos comerciales y servicios de navegación aérea.
Este punto es clave porque transforma la lógica tradicional de los paros: ya no se trata de una interrupción total, sino de una reducción controlada de la actividad.
En términos prácticos, esto implica:
Continuidad operativa garantizada en gran parte del sistema
Menor impacto en pasajeros y carga
Reducción del riesgo económico para aerolíneas y operadores
Prioridades operativas y restricciones
La normativa introduce además un esquema de prioridades que ordena qué vuelos deben sostenerse sí o sí:
Vuelos internacionales de larga distancia
Conexiones regionales únicas
Vuelos de cabotaje esenciales
Servicios no regulares y trabajo aéreo
Además, se establecen límites concretos:
No pueden afectarse vuelos sanitarios o aeronaves públicas
No se pueden cancelar vuelos ya iniciados
Deben garantizarse destinos con única frecuencia diaria
Ante condiciones climáticas adversas, los paros deben suspenderse
Otro punto operativo relevante: finalizado el conflicto, el sistema debe normalizarse en un máximo de 30 minutos, lo que obliga a una rápida reactivación logística.

Rechazo gremial y tensión institucional
Los gremios del sector reaccionaron de inmediato, calificando la medida como inconstitucional y denunciando una posible limitación al derecho de huelga.
Incluso se avanzó con presentaciones ante organismos internacionales, lo que anticipa un escenario de conflicto judicial y político.
Este punto abre un debate más amplio: hasta qué punto un servicio puede ser considerado esencial sin afectar derechos laborales.

Un nuevo equilibrio entre operación y conflicto
La normativa se inscribe en una tendencia más amplia: ampliar el concepto de servicio esencial dentro del transporte aéreo.
Para el Gobierno, el foco está en garantizar:
Seguridad operacional
Derechos de los usuarios
Continuidad del sistema
Para los gremios, en cambio, representa un avance sobre herramientas históricas de negociación.
Lo concreto es que el sector aerocomercial entra en una nueva etapa, donde los conflictos ya no paralizan, pero tampoco desaparecen: se administran.







