

Lo que dejó la semana: claves económicas para comenzar con ventaja.



⌚ Tiempo de lectura estimado: 1:45 min
Retenciones: nuevo esquema para el petróleo
El Gobierno modificó el régimen de retenciones a la exportación de petróleo crudo convencional. A partir del nuevo esquema, la alícuota queda atada al precio internacional del barril Brent: será 0% cuando la cotización sea igual o inferior a USD 65 y llegará al 8% cuando supere los USD 80, con una tasa progresiva para valores intermedios.
El cambio busca dar previsibilidad al sector energético y alinear la carga tributaria con el ciclo internacional de precios. Para las empresas del rubro, el nuevo marco reduce incertidumbre, aunque mantiene una presión fiscal activa cuando los precios acompañan.

Salarios: suben en nominal, caen en términos reales
Los salarios del sector privado registrado crecieron 2,1% en noviembre, mientras que los del sector público avanzaron 1,2%. Sin embargo, ambos quedaron por debajo de la inflación del período, con caídas reales de 0,4% y 1,3%, respectivamente.
Este dato vuelve a confirmar que la recomposición del ingreso real sigue siendo una deuda pendiente. Para el consumo, especialmente en pymes y comercios, la debilidad salarial limita la capacidad de sostener ventas en un mercado interno que aún no termina de reaccionar.
Turismo: más salidas que ingresos
En diciembre ingresaron al país 887,8 mil visitantes no residentes, con una caída interanual del 6,7%. En paralelo, las salidas de residentes alcanzaron 1,27 millones, generando un saldo negativo de casi 390 mil personas en el mes.
En el acumulado anual, el déficit de visitantes fue el más alto desde que se inició la serie en 2016. Este fenómeno impacta en el balance turístico y en la economía de servicios, con menor ingreso de divisas y presión sobre sectores vinculados al turismo receptivo.

Crédito y morosidad: la principal señal de alerta
La mora del sector privado trepó al 5,2% en noviembre, con un aumento mensual significativo. En los hogares, el indicador alcanzó el 8,8%, un máximo histórico, con fuerte deterioro en préstamos personales y tarjetas de crédito.
En empresas, la morosidad sigue siendo baja en términos relativos (2,3%), pero mostró una aceleración en los últimos meses. El dato refuerza una tendencia ya visible: el estrés financiero se concentra en las familias y condiciona tanto el consumo como la estabilidad del crédito.
Reservas y liquidez
El Banco Central cerró la semana con USD 44.502 millones de reservas brutas y USD 61 millones netas. La caída semanal respondió, principalmente, a movimientos estacionales vinculados a los encajes bancarios de fin de mes.
Si bien no se trata de una señal estructural, la fragilidad de las reservas netas sigue siendo un punto de atención clave para el mercado y para las expectativas macroeconómicas.

Inflación: una señal positiva, aunque frágil
Según el IPC de Invecq, los precios mostraron una baja semanal del 0,3%, con una caída marcada en alimentos y bebidas del 1,5%. Con estos datos, la inflación promedio móvil de cuatro semanas cerró enero en torno al 2,8%.
Es una señal alentadora, pero todavía incipiente. La sostenibilidad de este proceso dependerá de la evolución de tarifas, salarios y del comportamiento del tipo de cambio en los próximos meses.
Qué deja la semana
Para InfoEmpresas, el balance de la última semana de enero muestra una economía que empieza a desacelerar precios, pero aún sin una mejora clara en ingresos y crédito. Salarios reales en baja, morosidad en alza y consumo débil conviven con señales de desinflación y cambios regulatorios puntuales.
El desafío hacia adelante será convertir la estabilidad nominal en una recuperación real para empresas, pymes y economías del interior, donde el margen de error es cada vez más estrecho.



