
Obras sociales para monotributistas y una elección cada vez más estratégica
En febrero de 2026 siguen habilitadas solo 41 prestadoras y la afiliación correcta se vuelve clave para no quedarse sin cobertura.


El crédito fácil sostiene el consumo diario, pero empuja a miles de hogares a un límite financiero cada vez más frágil.
Actualidad28 de enero de 2026 Infoempresas

⌚ Tiempo de lectura estimado: 2 min
La deuda de los hogares argentinos alcanzó niveles récord y encendió nuevas señales de alerta. En apenas un año, los créditos catalogados como “irrecuperables” otorgados por billeteras virtuales y prestamistas no bancarios se duplicaron, reflejando un deterioro acelerado de la capacidad de pago de las familias.
Según datos oficiales procesados por la consultora EcoGo, el 33% de los ingresos familiares ya se destina a devolver saldos a prestamistas no bancarios. Se trata del nivel más alto de la serie histórica disponible y marca un punto de inflexión en la relación entre consumo, crédito y salario.

La expansión de las billeteras virtuales y plataformas fintech facilitó el acceso al crédito para amplios sectores que quedaron fuera del sistema bancario tradicional. Préstamos de corto plazo, procesos ágiles y requisitos mínimos permitieron cubrir gastos cotidianos, desde alimentos hasta servicios básicos.
Sin embargo, esa misma facilidad aceleró el crecimiento de la morosidad. La duplicación de los créditos considerados irrecuperables en el último año muestra que una parte creciente de los usuarios ya no logra sostener el ritmo de pagos, atrapada entre ingresos ajustados, tasas elevadas y una mayor dependencia del financiamiento.
El fenómeno se agrava cuando se observa el endeudamiento total. Al sumar compromisos con bancos tradicionales y prestamistas no bancarios, la deuda de los hogares supera el 137% del ingreso mensual. En términos prácticos, muchas familias deben más de lo que ganan en un mes completo.
Este patrón golpea con mayor fuerza a trabajadores informales o con ingresos variables, que cuentan con menos margen para absorber subas de tasas o retrasos en el cobro de sus ingresos. La deuda deja de ser una herramienta transitoria y pasa a formar parte de la estrategia de supervivencia diaria.

Para el consumo masivo, el uso intensivo de crédito sostiene niveles de gasto que, de otro modo, caerían con mayor fuerza. Pero este alivio es frágil. A medida que aumenta la morosidad, se reduce la capacidad futura de compra y se profundiza la vulnerabilidad financiera.
En el mediano plazo, el sobreendeudamiento limita el consumo genuino y termina impactando en comercios, pymes y servicios que dependen del mercado interno. Lo que hoy sostiene ventas, mañana puede transformarse en una contracción más profunda.
En el interior del país, donde el empleo informal tiene mayor peso y el acceso al crédito bancario es más limitado, las billeteras virtuales se volvieron una herramienta clave. Provincias como Chaco no son ajenas a esta dinámica: ingresos irregulares, aumento del costo de vida y financiamiento de corto plazo configuran un escenario de alto riesgo.
La falta de educación financiera y la necesidad inmediata empujan a muchas familias a tomar decisiones que comprometen su economía futura.

El crecimiento de los créditos incobrables plantea un desafío doble. Por un lado, para las familias, que enfrentan una carga financiera cada vez más pesada. Por otro, para el sistema de pagos y consumo, que depende de un equilibrio delicado entre acceso al crédito y capacidad real de pago.
Para InfoEmpresas, el dato central es que el endeudamiento dejó de ser una señal marginal y pasó a ser un factor estructural de la economía cotidiana. Sin una recomposición del ingreso real y reglas claras en el mercado de crédito digital, el riesgo de una corrección abrupta seguirá latente, con impacto directo en consumo, empresas y economía del interior.



En febrero de 2026 siguen habilitadas solo 41 prestadoras y la afiliación correcta se vuelve clave para no quedarse sin cobertura.

La posible eliminación del impuesto interno reabre expectativas de bajas reales en un mercado que ya venía ajustando en dólares.

La nueva tabla de incapacidades reduce enfermedades cubiertas, baja indemnizaciones y reabre el debate sobre litigiosidad y empleo.

Enero cerró con más de 66.000 patentamientos, fuerte rebote mensual y un ranking que confirma el protagonismo de pick ups y autos regionales.