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Un nuevo informe revela que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires acumulan casi $100.000 millones cobrados de más en concepto de Ingresos Brutos. Las retenciones y percepciones aplicadas sobre operaciones de empresas generaron saldos a favor que, en muchos casos, nunca se devolvieron. El sector privado advierte que esta carga impositiva distorsionada afecta inversiones, precios y competitividad.
Provinciales28 de noviembre de 2025 Infoempresas


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El documento señala que el sistema de Ingresos Brutos funciona con esquemas de retenciones y percepciones automáticas que suelen cobrar más de lo que corresponde, especialmente a empresas que operan en varias provincias o que realizan transacciones digitales. Esos montos retenidos en exceso se convierten en saldos a favor inmovilizados, que las empresas no siempre pueden recuperar.
El informe estima que, sumando todas las jurisdicciones, el stock retenido indebidamente ronda los $100.000 millones, una cifra que preocupa al sector productivo.

Según el reporte, uno de los mayores problemas es la falta de mecanismos ágiles para recuperar los saldos a favor. Cada jurisdicción tiene su propio sistema, plazos distintos y trámites que suelen extenderse durante meses o incluso años.
El documento advierte que muchas empresas nunca llegan a ver devueltos esos fondos y que, en la práctica, funcionan como un financiamiento forzado al Estado provincial o a la Ciudad de Buenos Aires.
El exceso de retenciones afecta no solo la liquidez de las compañías, sino también los costos de producción. El informe explica que las empresas terminan trasladando parte de esa carga al precio final, generando distorsiones que afectan al consumidor y reducen competitividad frente a mercados externos. Esto es especialmente crítico en pymes, que no cuentan con espalda financiera para sostener saldos congelados en las arcas públicas.

El documento también muestra que las prácticas difieren entre provincias: algunas retienen porcentajes más altos, otras aplican percepciones sobre operaciones digitales, y varias suman regímenes especiales que aumentan la carga impositiva.
El sector privado plantea la necesidad de un esquema más homogéneo y previsible, con reglas claras que eviten que las empresas sigan acumulando saldos a favor que no pueden usar.
Expertos citados en el informe subrayan que la solución no pasa solo por acelerar devoluciones, sino por reformar el sistema para evitar que los cobros indebidos sigan creciendo.

El reporte concluye que la deuda acumulada por retenciones excesivas se convirtió en un tema central en la agenda empresarial.Las cámaras sectoriales impulsan negociaciones con gobiernos provinciales y con la Ciudad de Buenos Aires para lograr mecanismos automáticos de devolución y límites más estrictos a los regímenes de recaudación anticipada.
Mientras tanto, las empresas continúan operando con un sistema que, según el informe, “cobra por adelantado, devuelve tarde y muchas veces no devuelve”.



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