

El Gobierno reduce los aranceles de importación de juguetes y busca equilibrar los precios locales



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Un cambio esperado tras trece años
Desde el 31 de octubre, la importación de juguetes en Argentina paga un 20% de arancel, frente al 35% que regía desde 2012. La modificación alcanza a catorce subcategorías de productos, entre ellas:
Triciclos
Patinetas
Juguetes con ruedas
Muñecas y muñecos
Coches para muñecas
Bloques de construcción
Rompecabezas
Trenes
Instrumentos y aparatos musicales infantiles
El ajuste corrige una estructura arancelaria que se mantenía inalterada desde hace más de una década, y que ubicaba a la Argentina por encima de los topes del Mercosur.

Competencia y precios
El Ministerio de Economía, Industria y Comercio explicó que la decisión apunta a incrementar la competencia en el sector y bajar los precios de manera sustentable.
“El objetivo es alinear la política arancelaria con los estándares internacionales y mejorar la competitividad del mercado argentino”, señala el texto oficial.
De acuerdo con la información difundida, el mercado argentino exhibe precios hasta 75% más altos que los de otros países de la región.

Comparativa regional
El informe oficial detalla grandes diferencias de precios entre los juguetes vendidos en Argentina y en otros mercados latinoamericanos:
Un muñeco transformable de marca internacional cuesta $60.000 en Argentina, frente a $40.000 en Colombia, $20.000 en Brasil y Chile, y $15.000 en México.
Un set de bloques de construcción se comercializa localmente a $50.000, mientras que en países vecinos cuesta entre $25.000 y $35.000.
Una muñeca de marca vale $50.000 en el país, frente a $45.000 en Chile, $40.000 en Colombia y $35.000 en Brasil.
Un par de patines infantiles sin marca internacional se vende a $87.000 en Argentina, frente a $50.000 en Brasil, Chile y Colombia.

De la protección a la apertura
Desde 2012, las importaciones del rubro estaban sujetas a un esquema que elevó los aranceles un 15% por encima del límite regional, bajo el argumento de proteger la industria nacional. Sin embargo, según el propio Ministerio, esa política derivó en menor competencia, escasa inversión y una suba sostenida de precios.
“Durante más de diez años, la sobreprotección arancelaria deterioró la oferta y encareció el acceso a bienes de calidad internacional”, concluye el informe.
Con la nueva disposición, el Ejecutivo busca restaurar el equilibrio del mercado, estimular la oferta y alinear los precios con la región, de cara a la temporada alta de consumo.



