La apertura económica comienza a redefinir qué sectores crecerán y cuáles enfrentarán mayores dificultades. Mientras energía, minería y agro aparecen como los grandes motores del desarrollo, algunas regiones urbanas podrían afrontar un escenario complejo en materia de empleo y actividad.
Aunque las tasas bajaron, los bancos endurecieron sus requisitos y cada vez más empresas buscan refinanciar deudas. La morosidad continúa en niveles bajos, pero su crecimiento empieza a cambiar la estrategia del sistema financiero.
La nueva normativa moderniza las compras internacionales para uso personal, agiliza los trámites aduaneros y permite recibir productos del exterior con un proceso más simple y digital.