Después de tres semestres de mejora, la pobreza volvió a crecer en Argentina. Pero esta vez el problema no pasa solamente por los precios: la pérdida de empleo formal, los salarios que avanzan por debajo de las canastas básicas y el crecimiento de la informalidad ponen al mercado laboral en el centro de la escena.
La retracción del consumo ya está modificando la forma de comprar de los chaqueños. Menor ticket, búsqueda de precios, sustitución de marcas y prioridad para los productos esenciales configuran un escenario que obliga a los supermercados y comercios a revisar sus estrategias de venta.
Data centers, minería, GNL, hidrógeno y grandes industrias deberán acompañar su crecimiento con nueva generación y potencia firme. El nuevo régimen cambia las condiciones para los proyectos de alto consumo eléctrico en Argentina.