

Tasas bajas, dólar ofrecido y bonos en dólares, la jugada que vuelve al radar



⌚ Tiempo de lectura: 1:40 min.
El escenario financiero empieza a redefinir estrategias y, en ese contexto, los bonos en dólares vuelven a ganar protagonismo. Con tasas en pesos que no logran superar la inflación esperada y un dólar que muestra debilidad en el corto plazo, la mirada del mercado comienza a desplazarse hacia activos en moneda dura.

Uno de los puntos centrales es que los instrumentos ajustados por inflación en pesos presentan rendimientos reales negativos, reflejando una demanda elevada pero también una pérdida de atractivo para quienes buscan preservar valor. Al mismo tiempo, las tasas tradicionales, como los plazos fijos, se ubican por debajo de la inflación proyectada, consolidando un escenario de tasas reales negativas.
En el plano internacional, la incertidumbre sigue marcando el ritmo. La tensión en Medio Oriente impacta en el precio del petróleo y en las expectativas inflacionarias de Estados Unidos, lo que dificulta una baja sostenida de tasas. Este contexto de inflación persistente y tasas elevadas no favorece a las acciones y limita el dinamismo del mercado global.
En paralelo, activos que venían captando interés como el oro, la plata y el Bitcoin muestran menor impulso respecto de sus picos recientes, lo que refuerza la búsqueda de alternativas más estables en términos de renta.

En Argentina, el foco está puesto en el comportamiento del dólar mayorista, que se mantiene ofrecido y en niveles por debajo de lo esperado por muchos analistas. Sin embargo, la comparación con la inflación muestra un dato clave: los precios crecieron más que el tipo de cambio, lo que abre la puerta a una eventual recomposición del dólar en los próximos meses.
En este marco, los bonos en dólares aparecen como una opción que combina renta periódica, cobertura cambiaria y liquidez. Instrumentos como el AO27 o el AN29 ofrecen retornos que, según el análisis, pueden competir con alternativas tradicionales como la inversión inmobiliaria, con la ventaja de permitir seguimiento diario y sin costos asociados de mantenimiento o impuestos.
El análisis también incorpora una mirada hacia adelante. Con el horizonte de las elecciones presidenciales de 2027, algunos títulos en dólares aún se perciben como subvaluados. A esto se suma un contexto donde la economía muestra actividad en niveles elevados, pero sin una mejora estructural en la competitividad, lo que limita el potencial de crecimiento de muchas empresas.

Otro factor relevante es la posible liberación de liquidez por parte del Banco Central y la continuidad de tasas negativas frente a la inflación. Este escenario podría incentivar una mayor dolarización de carteras. Además, el sector agropecuario, aun con una cosecha importante, no encuentra atractivo el tipo de cambio actual, lo que podría ralentizar liquidaciones y presionar al alza al dólar.
En síntesis, el mercado comienza a reordenarse. En un contexto de tasas negativas, inflación persistente y dólar con potencial de suba, los bonos en dólares vuelven a posicionarse como una alternativa relevante para quienes buscan resguardar valor y generar ingresos en moneda dura.



