


La economía crece pero el empleo cae: la paradoja que preocupa al sector productivo



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Más producción, menos empleo
La economía argentina muestra una dinámica que genera preocupación: crece la producción, pero no el empleo.
En los últimos dos años, el Producto Bruto Interno acumuló una suba del 4,8%, mientras que el empleo urbano total se redujo en alrededor de 60.000 puestos.
Este desfasaje refleja una paradoja que impacta directamente en la economía real y en la capacidad de recuperación del mercado laboral.

Un deterioro en la calidad del empleo
El problema no se limita a la cantidad de puestos de trabajo.
También se observa un deterioro en la calidad del empleo, con caída del trabajo asalariado registrado y crecimiento del cuentapropismo informal.
Esto implica que, aun cuando algunas personas logran insertarse en la actividad económica, lo hacen en condiciones más precarias y con menor estabilidad.
Sectores que crecen sin generar empleo
Uno de los factores clave detrás de esta situación es la composición del crecimiento económico.
Los sectores que más impulsan la actividad —como agro, energía, minería y servicios financieros— tienen alta productividad pero baja capacidad de generar empleo.
En cambio, los sectores que históricamente absorben mayor cantidad de mano de obra —industria, comercio y construcción— continúan estancados.

Empresas bajo presión estructural
El informe señala que el problema no es coyuntural, sino estructural.
Factores como la presión impositiva, regulaciones complejas y deficiencias en infraestructura afectan la competitividad de las empresas y limitan su capacidad para contratar personal.
En este contexto, muchas compañías optan por ajustar sus estructuras o no expandir sus equipos, incluso en escenarios de recuperación económica.
Qué se necesita para revertir la tendencia
El diagnóstico plantea que la solución no pasa por volver a esquemas económicos anteriores, sino por profundizar reformas estructurales.
Entre las claves aparecen la estabilidad macroeconómica, el acceso al crédito y una reforma del sistema tributario que reduzca impuestos distorsivos.
El objetivo es generar un entorno más favorable para la inversión y la creación de empleo formal.

Impacto en pymes y economías del interior
Para pymes y comercios del interior —como en Chaco— esta situación tiene un impacto directo.
La falta de generación de empleo limita el consumo, reduce la actividad y afecta el crecimiento de los negocios.
Al mismo tiempo, la informalidad creciente genera competencia desigual y mayor fragilidad económica.
Para InfoEmpresas, la divergencia entre crecimiento y empleo marca uno de los principales desafíos de la economía actual: no alcanza con que la actividad crezca, es necesario que ese crecimiento se traduzca en trabajo y desarrollo para sostener el entramado productivo.




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