


Ingresos Brutos se consolida como el principal obstáculo para el crecimiento de las PyME



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La presión tributaria supera a la inflación
El escenario económico para las PyME muestra un cambio significativo en sus principales preocupaciones.
De acuerdo a un relevamiento reciente, la inflación dejó de ser el problema central y fue desplazada por la presión impositiva, que hoy encabeza el ranking de obstáculos para el crecimiento empresario.
El dato refleja un cambio de etapa: con cierta estabilidad relativa en precios, emergen con mayor fuerza los costos estructurales del sistema.

Ingresos Brutos, el impuesto más cuestionado
Dentro del esquema tributario, hay un claro señalado por los empresarios.
Más de la mitad de las PyME identifica a Ingresos Brutos como el impuesto más nocivo, muy por encima de otros tributos como el impuesto al cheque, el IVA o Ganancias.
Esto posiciona al gravamen provincial como el principal foco de conflicto dentro del sistema impositivo argentino.
Un impuesto que encarece toda la cadena
El problema de Ingresos Brutos no radica únicamente en su nivel, sino en su diseño.
A diferencia de impuestos sobre el valor agregado, este tributo se aplica en cada etapa de la cadena productiva sin permitir deducciones, generando un efecto acumulativo.
Este mecanismo provoca que el impuesto se traslade progresivamente al precio final, encareciendo bienes y servicios y afectando la competitividad de las empresas.

Impacto en liquidez y financiamiento
Además de su efecto sobre precios, el sistema de recaudación agrava el problema.
Los mecanismos de retención y percepción anticipada hacen que muchas empresas paguen por adelantado montos superiores a su obligación real, generando saldos a favor de difícil recuperación.
Esto implica, en la práctica, una financiación forzada al Estado.
Para las PyME, que dependen del capital de trabajo, este esquema reduce liquidez, limita inversiones y encarece el financiamiento operativo.
Un desafío estructural para el sistema productivo
El impacto de este impuesto no se limita a una cuestión fiscal, sino que afecta la eficiencia de toda la economía.
Distorsiona decisiones productivas, encarece las cadenas de valor y reduce la competitividad, especialmente en sectores con múltiples etapas de producción y distribución.
A pesar de intentos de reforma en los últimos años, muchas de estas distorsiones continúan presentes.

Qué implica para empresas del interior
En provincias como Chaco, donde el entramado productivo está fuertemente compuesto por PyME, el impacto de Ingresos Brutos se siente con mayor intensidad.
Las empresas enfrentan mayores costos operativos y dificultades para sostener márgenes, lo que repercute directamente en precios y nivel de actividad.
Para InfoEmpresas, el desplazamiento de la inflación como principal preocupación marca un punto clave: el problema ya no es solo coyuntural, sino estructural, y pasa por construir un sistema impositivo más eficiente para sostener el crecimiento.




