


Lo que dejó la semana: claves económicas para comenzar con ventaja



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Inflación semanal con leve desaceleración
La evolución reciente de los precios en Argentina muestra una tendencia de desaceleración moderada. Durante la última semana analizada, la inflación registró un aumento del 0,7%, mientras que el rubro alimentos y bebidas no presentó variación.
Con estos datos, la inflación promedio móvil de cuatro semanas se ubicó en torno al 2,7%, levemente por debajo del registro de la semana anterior.
Este comportamiento sugiere cierta estabilización en la dinámica de precios, aunque todavía dentro de niveles que continúan afectando el poder de compra de los hogares y el consumo interno.

La canasta básica sigue presionando a los hogares
A pesar de la desaceleración general de la inflación, el costo de las canastas básicas volvió a mostrar incrementos relevantes.
Durante febrero, la canasta básica alimentaria aumentó 3,2%, por encima del índice de inflación general del período, mientras que la canasta básica total registró una suba del 2,7%.
Con estos valores, el ingreso necesario para cubrir la línea de indigencia para un adulto equivalente se ubicó en $208.443, mientras que el umbral de pobreza alcanzó los $452.321.
Estas cifras reflejan la presión que aún enfrenta el ingreso real de las familias y el impacto directo sobre el consumo.
Crédito al sector privado: crecimiento muy limitado
Otro indicador que refleja el ritmo de la actividad económica es el crédito.
Los préstamos en pesos al sector privado prácticamente no mostraron variación durante febrero, con un incremento marginal de apenas 0,2% mensual sin estacionalidad.
El comportamiento fue dispar entre las distintas líneas de financiamiento. Los préstamos hipotecarios y los documentos mostraron subas, mientras que los créditos prendarios y adelantos registraron caídas. Las líneas vinculadas al consumo, como personales y tarjetas de crédito, también evidenciaron retrocesos leves.
Este escenario refleja un sistema financiero todavía prudente y un nivel de demanda de crédito que permanece contenido.

Reservas del Banco Central bajo presión
En el frente externo, las reservas internacionales también mostraron movimiento.
El Banco Central cerró la semana con reservas brutas por US$45.659 millones, lo que implicó una caída semanal de aproximadamente US$352 millones.
La evolución de las reservas sigue siendo una variable clave para el mercado, especialmente en un contexto donde el programa económico busca consolidar la estabilidad cambiaria.
Un contexto internacional que vuelve a tensarse
El escenario global también aportó nuevas variables a la economía argentina.
La escalada del conflicto en Medio Oriente elevó el precio internacional del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022. Para Argentina, este movimiento tiene un doble efecto: mejora las perspectivas exportadoras del sector energético, pero al mismo tiempo presiona sobre los costos internos de combustibles y energía.
En paralelo, los precios de la soja se mantuvieron firmes en los mercados internacionales, en torno a los 450 dólares por tonelada, impulsados por expectativas de mayor demanda global.

Qué mirar en las próximas semanas
Para empresas, pymes y comercios, las variables a seguir de cerca continúan siendo el consumo interno, el acceso al crédito y la evolución de los precios.
La moderación inflacionaria es una señal positiva, pero el nivel de actividad dependerá en gran medida de la recuperación del ingreso real y de la disponibilidad de financiamiento.
Para InfoEmpresas, el escenario actual muestra una economía que busca estabilizarse, aunque todavía con tensiones en variables clave como el crédito, las reservas y el costo de vida.




