


La canasta sin TACC es 12% más cara en Argentina



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El costo de alimentarse con productos libres de gluten en Argentina continúa siendo más alto que el de una dieta tradicional. Un informe reciente muestra que la canasta básica alimentaria sin TACC es en promedio un 12% más cara que la canasta tradicional.
El análisis compara el valor de dos estructuras de consumo equivalentes —una con alimentos convencionales y otra con productos certificados sin gluten— y muestra una diferencia significativa en los precios finales que enfrentan los consumidores.

Cuánto cuesta cada canasta alimentaria
El relevamiento indica que la canasta básica alimentaria tradicional para un adulto tiene un valor mensual de $206.137,28.
En cambio, la canasta sin TACC alcanza los $231.479,27 por mes, lo que representa una diferencia cercana al 12%.
Ambas canastas contemplan las mismas categorías alimentarias:
Cereales
Proteínas
Lácteos
Frutas y verduras
Aceites
Snacks
La diferencia de precio no responde a cambios en la composición nutricional, sino al costo de producción y comercialización de los productos sin gluten.
Por qué los alimentos sin gluten son más caros
El estudio señala que el mercado de productos sin TACC funciona bajo una estructura productiva distinta a la de los alimentos tradicionales.
Mientras que la canasta alimentaria convencional opera en un entorno con mayor competencia y economías de escala, los alimentos sin gluten dependen de una oferta más reducida de proveedores especializados.
Además, la certificación necesaria para garantizar que un producto sea apto para personas celíacas implica procesos adicionales de control y segregación en la producción.

Los productos que más encarecen la canasta
Las mayores diferencias de precios aparecen en algunos rubros específicos.
En la canasta sin TACC se detectan incrementos importantes en:
Cereales sin gluten, con precios aproximadamente 42% más altos
Snacks certificados sin gluten, con aumentos que pueden llegar al 230%
Estos productos suelen requerir harinas alternativas y procesos industriales separados para evitar contaminación con gluten, lo que eleva los costos de producción.
Costos de certificación y escala productiva
Otro factor que explica la diferencia de precios es la certificación obligatoria que deben cumplir los alimentos libres de gluten.
La normativa exige controles específicos y procesos productivos segregados para evitar la presencia de gluten en los alimentos.
Además, la menor escala de producción y distribución de estos productos limita la posibilidad de reducir costos mediante grandes volúmenes de fabricación.
Cambios en la normativa de alimentos sin gluten
La regulación argentina también incorporó recientemente un nuevo esquema de etiquetado para los productos libres de gluten.
A partir de una actualización normativa, los alimentos podrán identificarse con el nuevo logo “Sin Gluten”, aunque durante un período de transición seguirán conviviendo con el tradicional sello “Sin TACC” en las góndolas.
El límite máximo permitido continúa siendo 10 miligramos de gluten por kilogramo de alimento, conforme a los estándares regulatorios vigentes.

El impacto en el consumo
La diferencia de precios tiene un impacto directo en el acceso a alimentos para personas con celiaquía o con dietas libres de gluten.
Para los hogares que deben consumir exclusivamente este tipo de productos, el costo de la alimentación puede ser considerablemente mayor que el de una dieta convencional.
Para InfoEmpresas, el crecimiento del mercado de alimentos sin gluten también plantea desafíos y oportunidades para la industria alimentaria, que deberá ampliar la oferta y mejorar la escala productiva para reducir los costos de estos productos en los próximos años.




