


Tiembla la cadena de pagos: cada vez más empresas se financian con proveedores y postergan impuestos



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El deterioro de la actividad económica comienza a reflejarse con fuerza en la cadena de pagos de las empresas. Ante la falta de liquidez y la caída de las ventas, muchas compañías están recurriendo a mecanismos de financiamiento informal para sostener su operación diaria.
Entre las estrategias más frecuentes aparece el atraso en el pago de impuestos y el financiamiento a través de proveedores, una señal clara de tensiones financieras dentro del entramado productivo.

Una de cada tres empresas ya posterga impuestos
Uno de los datos más relevantes es que una de cada tres empresas reconoce no poder cumplir con el pago total de sus obligaciones impositivas.
El fenómeno refleja una decisión cada vez más extendida entre las compañías: priorizar el capital de trabajo para mantener la operación antes que cumplir con todas las obligaciones fiscales en tiempo y forma.
Las dificultades financieras también se extienden al vínculo con proveedores, donde cerca de un 31,9% de las empresas presenta atrasos en los pagos de insumos o servicios.
Casi la mitad de las empresas enfrenta problemas financieros
El relevamiento muestra que el 45,6% de los establecimientos industriales tiene dificultades para afrontar sus compromisos financieros.
Estas complicaciones incluyen distintos frentes:
Pago de salarios
Cancelación de proveedores
Cumplimiento de impuestos
Servicios públicos
Créditos bancarios
Incluso un 5,4% de las empresas reconoce atrasos en todos sus compromisos, lo que refleja situaciones de fuerte estrés financiero dentro del sector productivo.

Impuestos y proveedores, los principales focos de mora
Al analizar dónde se concentran los atrasos, aparecen dos frentes principales.
El primero es el pago de impuestos, donde 33,2% de las empresas reconoce incumplimientos o atrasos.
El segundo corresponde a los proveedores, con 31,9% de las firmas que admiten deudas pendientes con quienes les suministran insumos y servicios.
Luego aparecen otras obligaciones que también comienzan a registrar dificultades:
Compromisos financieros: 25%
Servicios públicos: 16,3%
Salarios: 13,1%
Este escenario muestra cómo la tensión financiera comienza a expandirse a lo largo de toda la estructura de costos empresariales.
El efecto “bola de nieve” de la falta de liquidez
La acumulación de atrasos genera un efecto financiero que puede agravarse con el tiempo.
Casi cuatro de cada diez empresas (39,8%) ya están pagando mayores intereses o costos financieros como consecuencia de estas demoras.
Además, 38,1% de las compañías debió aumentar su nivel de endeudamiento o buscar financiamiento de corto plazo para sostener su operación y evitar interrupciones en la producción.
Este proceso suele generar una dinámica de “bola de nieve”, donde los atrasos iniciales terminan derivando en mayores costos financieros y un deterioro progresivo de la situación económica de las empresas.

El impacto en la cadena productiva
Más allá de los números individuales, el problema tiene un impacto sistémico dentro de la economía.
El deterioro de la cadena de pagos afecta las relaciones entre empresas, proveedores y empleados, lo que debilita la confianza dentro del sistema productivo.
En economías regionales del interior —como ocurre en provincias con fuerte presencia de pymes y comercios como Chaco— estos desequilibrios suelen amplificarse, ya que muchas empresas dependen del crédito comercial entre proveedores para sostener su actividad.
Para InfoEmpresas, el aumento de los atrasos en impuestos y pagos a proveedores refleja un momento delicado para el tejido empresarial: la estabilización macroeconómica todavía convive con un nivel de actividad débil que tensiona la liquidez de miles de compañías.




