
Inflación enero 2026: llenar el changuito supera los $900.000 en algunas provincias
Las diferencias regionales muestran que no solo importa cuánto cuestan los alimentos, sino cuánto pesan sobre el ingreso familiar.


Las diferencias regionales muestran que no solo importa cuánto cuestan los alimentos, sino cuánto pesan sobre el ingreso familiar.
Actualidad17 de febrero de 2026 Infoempresas


⌚ Tiempo de lectura estimado: 1:45 min
Tras conocerse que la inflación de enero fue del 2,9%, el costo de llenar el changuito volvió a exponer fuertes disparidades territoriales. En algunas provincias, una familia tipo necesitó más de $900.000 mensuales para cubrir una canasta de alimentos y bebidas de primera marca.
Pero el dato más relevante no es solo nominal. La verdadera diferencia aparece cuando se mide cuánto representa ese gasto sobre los ingresos locales.

Según el relevamiento “Changuito Federal”, Santa Cruz encabezó el ranking con un costo mensual de $911.587. Le siguieron Chubut ($903.640), Tierra del Fuego ($891.399), Río Negro ($887.034) y Neuquén ($867.078).
La brecha entre la provincia más cara y la más económica superó los $113.000.
Sin embargo, en términos relativos, el impacto es menor que en otras regiones: en la Patagonia, el changuito representa alrededor del 15,7% de la suma de dos salarios privados registrados, debido a ingresos promedio más altos.
En contraste, provincias del NEA y NOA registraron los valores nominales más bajos. Misiones fue la más económica con $798.252, seguida por La Rioja y Chaco, con cifras cercanas a los $807.000 y $808.000 respectivamente.
Pero aquí aparece el punto crítico: en estas regiones, donde los salarios son más reducidos, el changuito puede absorber hasta el 29,7% de dos ingresos familiares.
Es decir, aunque el precio sea menor que en la Patagonia, el esfuerzo económico es casi el doble.
Para economías regionales como la del Chaco, este dato tiene implicancias directas en consumo, rotación comercial y nivel de actividad.

El informe también destacó subas recientes en productos clave:
Aceite de girasol: aumentos de entre 3% y 5%.
Hamburguesas: subas de 4% a 7%.
Salchichas: incrementos de entre 2% y 4%.
Huevos: estabilidad relativa, con leve baja en algunos distritos.
En un contexto de inflación persistente, los alimentos continúan siendo uno de los principales factores de presión sobre el ingreso disponible.

Para supermercados, distribuidores y pymes alimenticias, la disparidad regional implica estrategias diferenciadas.
En provincias con menor poder adquisitivo, el margen de traslado de precios es más limitado. El consumo se vuelve más sensible y selectivo.
En el interior, donde el mercado interno es motor central de actividad, el peso creciente de los alimentos sobre el ingreso familiar reduce espacio para otros rubros, afectando sectores como indumentaria, recreación y bienes durables.
Para InfoEmpresas, el dato deja una conclusión clara: la inflación no solo se mide en porcentajes nacionales. Se vive distinto según provincia e ingreso. Y esa diferencia territorial define la dinámica del consumo, la rentabilidad empresarial y el ritmo de recuperación económica.



Las diferencias regionales muestran que no solo importa cuánto cuestan los alimentos, sino cuánto pesan sobre el ingreso familiar.