

Di Stefano, tajante: “El que compró dólares perdió” y anticipa un 2026 sin riesgo cambiario.



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Tasas a la baja: alivio para el bolsillo y reactivación del crédito
El economista anticipó un descenso en todas las tasas:
Tarjetas de crédito
Préstamos personales
Prendarios
Hipotecarios
La caída del costo financiero, asegura, reactivará el consumo y la actividad económica al mejorar el acceso al crédito para familias y Empresas.

Dólar estable en 2026: sin riesgo cambiario
Di Stefano fue categórico:
“El tipo de cambio se va a estabilizar, no va a haber ningún riesgo cambiario en 2026.”
Frente a ese escenario, recomendó a quienes poseen dólares evaluar inversiones que generen rendimiento real, en lugar de dejarlos quietos.
El razonamiento es simple:
En los últimos 12 meses, el dólar se mantuvo prácticamente estable, mientras la inflación acumuló 240%, lo que deterioró el poder adquisitivo del ahorrista.
Reformas clave para sostener la estabilidad
Para Di Stefano, la consolidación de un ciclo más previsible requiere tres pilares:
Modernización laboral, a la que considera “la reforma más importante” para impulsar el empleo formal.
Privatizaciones, que permitirían al Estado fortalecer reservas.
Una ley de inocencia fiscal, orientada a blanquear capitales no declarados.
Estas medidas, sostiene, mejorarían el clima de inversión y la competitividad empresarial.

La apuesta del economista: bonos nacionales para ganarle a la inflación y sin pagar impuestos
Di Stefano recomendó especialmente el Bono 2029 y otros títulos de deuda soberana.
Su argumento central:
“Si compran un bono del Estado nacional, están exentos de Bienes Personales y Ganancias.”
Con una rentabilidad anual en dólares del 6,5%, el economista señaló que esta inversión se vuelve un “muy buen negocio” en un contexto de estabilidad cambiaria.
Para Empresas, pymes e inversores —incluyendo actores regionales como los de Chaco, donde la planificación financiera es clave para sostener actividad—, este tipo de instrumentos puede convertirse en un atractivo refugio fiscal y estratégico.

Mirar el futuro, no el retrovisor
Di Stefano cerró con un llamado cultural más que financiero:
“Los argentinos viven mirando el retrovisor. Hay que mirar el parabrisas: la Argentina que viene.”
Propone una economía “más libre, con precios flexibles y más empleo”, donde la clave será trabajar más y asignar mejor el capital.



