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Los jóvenes argentinos enfrentan un desempleo récord frente a los adultos: cómo se compara el país a nivel global y qué soluciones hay
Opinión24 de marzo de 2025 IDESATiempo de lectura: 1:45 minutos
El nuevo informe laboral del INDEC arroja luz sobre un problema estructural que afecta particularmente a los jóvenes argentinos: el desempleo. En Argentina, la tasa de desocupación juvenil no solo supera al promedio global, sino que también triplica la tasa de los adultos, reflejando barreras profundas que dificultan su entrada al
Un problema persistente
La tasa general de desocupación en Argentina al cierre de 2024 fue del 6,4%, una cifra relativamente baja en comparación con la última década. Sin embargo, esta tasa oculta desigualdades significativas: el 13,1% de los jóvenes entre 14 y 29 años no tiene empleo, frente a un 4,5% entre adultos de 30 a 64 años.
Esta diferencia se explica en parte por la alta informalidad laboral juvenil: según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el 62,4% de los jóvenes ocupados trabaja en condiciones informales, mientras que entre los adultos la informalidad se reduce al 40,4%.
Argentina versus el mundo
La situación argentina es más preocupante cuando se compara internacionalmente. Según criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que considera jóvenes a las personas entre 15 y 24 años, Argentina registró una tasa de desempleo juvenil del 19,4% en 2024, muy por encima del promedio global del 13% y del promedio de América Latina y el Caribe (13,6%).
La OIT explica que esta brecha global es común debido a factores como la falta de experiencia laboral y mayores exigencias laborales de los jóvenes. Sin embargo, en Argentina, estos motivos no bastan para explicar un desempleo juvenil tan elevado: el problema radica en un sistema educativo que falla en preparar a los jóvenes para el mundo laboral.
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El sistema educativo y la desconexión laboral
La principal causa de esta brecha en Argentina es el defectuoso sistema de transición entre la escuela y el trabajo. Mientras otros países cuentan con modalidades educativas que facilitan la inserción laboral temprana, el sistema educativo argentino se enfoca principalmente en preparar a los estudiantes para la universidad, dejando al margen a un alto porcentaje de jóvenes que no sigue esa trayectoria educativa.
De hecho, solo el 40% de los jóvenes argentinos termina la secundaria a tiempo, lo cual agrava su vulnerabilidad laboral al no disponer de habilidades prácticas demandadas por el mercado.
Cómo solucionar este problema estructural
Para revertir esta situación, se requieren al menos dos grandes cambios. En primer lugar, es fundamental modernizar la legislación laboral, permitiendo más flexibilidad en los convenios colectivos para que las PyMEs puedan contratar formalmente en condiciones acordes a su productividad. Una propuesta concreta sería implementar un mínimo no imponible para las contribuciones patronales de las PyMEs, facilitando la creación de empleo formal y su inserción en las cadenas de valor.
En segundo lugar, Argentina necesita reformular su sistema educativo, siguiendo el ejemplo de países exitosos como Alemania, Dinamarca o Austria, que ofrecen educación vocacional y fomentan contratos de pasantías ágiles que conectan directamente a escuelas con empresas.
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