La recuperación económica todavía no se refleja de manera uniforme en el comercio. El consumo masivo muestra retrocesos de entre 4% y 7%, mientras salarios, tarifas y gastos fijos modifican las decisiones de compra de las familias. Para las empresas, el desafío pasa por recuperar ventas en un escenario donde costos, crédito y competitividad siguen siendo determinantes.