La pérdida de poder adquisitivo, el fuerte aumento de los servicios y el uso creciente del crédito para sostener el consumo están dejando una consecuencia cada vez más visible: más familias tienen dificultades para pagar sus deudas. La morosidad del financiamiento no bancario ya alcanza el 33,9% y los mayores niveles se concentran en provincias con salarios por debajo del promedio nacional.
La demanda de divisas volvió al centro del debate económico. Mientras las personas físicas compraron casi el doble de dólares que el Banco Central, crecieron los depósitos, los préstamos en moneda extranjera y el ingreso de divisas de sectores exportadores. ¿Es realmente un problema que los argentinos sigan dolarizándose?
Nuevo Banco del Chaco mantiene vigentes dos herramientas destinadas a personas que necesitan ponerse al día con compromisos vencidos o disminuir el peso mensual de préstamos y consumos con tarjetas. Las alternativas tienen objetivos diferentes y pueden gestionarse tanto por WhatsApp como en las sucursales de la entidad.