

Turismo en rojo: por cada extranjero que llega, tres argentinos viajan al exterior



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Un saldo negativo que se profundiza
El turismo internacional vuelve a mostrar un dato preocupante para la economía argentina.
En febrero, por cada extranjero que ingresó al país, tres argentinos viajaron al exterior, generando un fuerte desequilibrio en el flujo de personas.
Este comportamiento impacta directamente en la salida de divisas y en la actividad local

Más argentinos salen que extranjeros entran
Durante el segundo mes del año, ingresaron aproximadamente 852.000 visitantes internacionales.
En contraste, más de 2,17 millones de argentinos viajaron al exterior, lo que marca una diferencia significativa en la dinámica turística.
El resultado fue un saldo negativo de más de 1,32 millones de visitantes, consolidando una tendencia que se viene profundizando.
Turismo receptivo en crecimiento, pero insuficiente
A pesar del saldo negativo, el turismo receptivo muestra señales positivas.
La llegada de visitantes internacionales creció 11,7% interanual, con un fuerte aporte de turistas provenientes de Chile, Europa y América del Norte.
Sin embargo, este crecimiento no alcanza para compensar la salida de argentinos.
El turismo emisivo se concentra en países limítrofes
La mayor parte de los viajes al exterior se dirige a destinos cercanos.
Más del 80% de los argentinos que salen del país eligen países limítrofes, con Brasil, Uruguay y Chile como principales destinos.
Esto refleja una combinación de cercanía, costos relativos y accesibilidad.

Un fenómeno impulsado por el consumo y los precios
El comportamiento del turismo también está vinculado a factores económicos.
El encarecimiento relativo de algunos bienes y servicios en Argentina, sumado a oportunidades de consumo en el exterior, impulsa la salida de turistas.
Al mismo tiempo, el ingreso de extranjeros, aunque en crecimiento, no logra compensar esta dinámica.

Impacto en empresas y economías regionales
Para empresas vinculadas al turismo, gastronomía y comercio —especialmente en el interior como Chaco— este escenario implica desafíos.
La salida de turistas reduce el consumo interno, mientras que el ingreso de visitantes no alcanza para equilibrar la balanza.
Para InfoEmpresas, el dato es claro: el turismo refleja una de las tensiones centrales de la economía actual, donde la demanda interna se debilita y parte del consumo se traslada al exterior.



