

Lo que dejó la semana: claves económicas para comenzar con ventaja



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Crecimiento económico tras dos años de caída
La economía argentina volvió a crecer en 2025, marcando un cambio de tendencia luego de dos años consecutivos de contracción.
El PBI aumentó 4,4% y alcanzó un nuevo máximo histórico, ubicándose incluso por encima del nivel promedio de 2022.
Además, el arrastre estadístico para 2026 deja una base de crecimiento cercana al 0,7%, con proyecciones que ubican la expansión entre 2% y 2,5%.

Consumo en recuperación, pero con fuerte desigualdad
El consumo privado creció 7,9% en 2025, aunque con una composición muy heterogénea.
El impulso provino principalmente de bienes durables e importados, con subas significativas en electrodomésticos, autos y productos del exterior.
En contraste, el consumo masivo —el más vinculado al ingreso promedio— apenas logró una leve recuperación del 2,4%, luego de una fuerte caída del 16,4% en 2024.
Inversión y exportaciones traccionan la actividad
Otros componentes también mostraron crecimiento.
La inversión aumentó 16,4%, aunque desde niveles muy bajos, mientras que las exportaciones crecieron 7,6%, consolidándose como uno de los motores de la economía.
Sin embargo, el fuerte incremento de importaciones —27%— absorbió parte de ese dinamismo, reflejando una demanda interna que se canaliza en productos externos.

Salarios en caída y presión sobre el consumo
A pesar del crecimiento económico, los ingresos siguen bajo presión.
Los salarios registrados aumentaron 2% mensual en enero de 2026, pero quedaron por debajo de la inflación, lo que implicó una caída real del 0,8%.
Con este resultado, ya se acumulan cinco meses consecutivos de deterioro del poder adquisitivo.
Esto limita la recuperación del consumo masivo y condiciona la actividad comercial.
Crédito en tensión y aumento de la mora
El sistema financiero también muestra señales de alerta.
La mora en créditos al sector privado alcanzó el 6,4%, con un fuerte impacto en las familias, donde supera el 10%.
Esto refleja dificultades para sostener pagos y un contexto de mayor fragilidad financiera.

Un crecimiento con límites claros
El panorama general muestra una economía que crece, pero de forma desigual.
Los sectores más dinámicos no logran derramar sobre el conjunto de la población, mientras que el consumo masivo y los ingresos siguen rezagados.
Para empresas y pymes del interior —como en Chaco— esto se traduce en un mercado con recuperación parcial, donde el crecimiento no siempre se refleja en mayores ventas.
Para InfoEmpresas, la clave del momento económico es la heterogeneidad: no todos los sectores crecen al mismo ritmo, y entender esa diferencia es fundamental para tomar decisiones en la economía real.



