

Humandroid, el primer robot humanoide que entrena una startup cordobesa
Con una inversión inicial de US$30.000, un grupo de emprendedores argentinos desarrolla tecnología para que robots humanoides puedan integrarse rápidamente a tareas industriales.



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Una startup argentina que apuesta a la robótica industrial
Desde Córdoba, una nueva startup tecnológica busca posicionarse en uno de los sectores con mayor crecimiento global: la robótica aplicada a la industria.
La empresa, llamada Humandroid, fue fundada por Alejandro Parise, Santiago Braña y José Montalvo, con la idea de desarrollar el “cerebro” que permite a los robots humanoides aprender tareas y adaptarse a distintos entornos productivos.
A diferencia de muchas compañías del sector, el foco del proyecto no está en fabricar el robot en sí, sino en desarrollar el sistema de entrenamiento basado en inteligencia artificial que le permite operar en el mundo real.

Robots que aprenden observando
El punto de partida del proyecto fue una experiencia que los fundadores describen como un momento clave: observar a un robot humanoide realizar una tarea de manera autónoma y explicar el motivo de sus movimientos.
A partir de esa idea, la startup comenzó a trabajar en un sistema que busca acelerar el aprendizaje de las máquinas para que puedan adaptarse rápidamente a nuevas tareas.
El objetivo es ambicioso: que un robot pueda aprender a realizar una nueva actividad en apenas 24 horas, observando su entorno y repitiendo los movimientos necesarios hasta dominarlos.
Cómo funciona el entrenamiento de los robots
El sistema desarrollado por la empresa combina varias tecnologías para acelerar el aprendizaje de las máquinas.
Primero, un operador humano utiliza lentes de realidad virtual para ejecutar la tarea mientras el robot replica los movimientos y captura los datos iniciales.
Luego, el robot practica en un entorno virtual que reproduce exactamente el lugar de trabajo real, lo que se conoce como un “gemelo digital”. Allí puede repetir miles de veces el proceso sin riesgo.
Finalmente, el sistema utiliza datos sintéticos generados con herramientas tecnológicas avanzadas para multiplicar los escenarios de entrenamiento y acelerar la capacidad de aprendizaje.

Un modelo de negocio pensado para la industria
Ingresar al mundo de la robótica humanoide implica inversiones importantes: un robot industrial puede costar cerca de 100.000 dólares.
Por eso la startup diseñó un modelo que permite a las empresas probar la tecnología antes de tomar una decisión de compra.
El proceso comienza con una prueba de concepto de tres meses, en la que el robot se entrena para una tarea específica y se prueba durante unos días en la planta del cliente.
Si el resultado es satisfactorio, la empresa puede optar por comprar el robot o adquirirlo mediante leasing.
Sectores que ya exploran esta tecnología
Las primeras aplicaciones están orientadas a sectores industriales donde existen tareas riesgosas o físicamente exigentes.
Entre las empresas que ya analizan este tipo de soluciones aparecen compañías vinculadas a energía, minería, industria automotriz y logística.
En algunos casos, los robots pueden encargarse de operaciones potencialmente peligrosas, evitando exponer a los trabajadores a situaciones de riesgo.

El potencial de la robótica en la economía real
Más allá de la industria pesada, los fundadores creen que el mercado potencial es mucho más amplio.
Entre las aplicaciones futuras aparecen tareas domésticas, servicios de limpieza o incluso asistencia en el cuidado de adultos mayores, un sector donde la demanda de personal crece a nivel global.
Para InfoEmpresas, iniciativas como Humandroid muestran cómo el ecosistema tecnológico argentino continúa generando innovación incluso en sectores altamente competitivos. La combinación entre inteligencia artificial y robótica podría abrir nuevas oportunidades para empresas que buscan automatizar procesos y mejorar la productividad.



