

Salario mínimo sube a $352.400 en marzo y redefine prestaciones sociales y negociaciones salariales



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El salario mínimo, vital y móvil volvió a actualizarse en Argentina y desde marzo de 2026 pasará a $352.400 mensuales, en el marco del esquema de aumentos escalonados definido por el Consejo del Salario.
La actualización forma parte de una resolución que estableció incrementos progresivos hasta agosto de 2026 y que tiene impacto no solo en los ingresos de trabajadores con sueldos más bajos, sino también en diversas prestaciones sociales y programas del sistema previsional.

Un esquema de aumentos hasta agosto
El nuevo valor del salario mínimo se integra dentro de una serie de ajustes mensuales definidos previamente.
En febrero de 2026 el piso salarial se ubicaba en $346.800, mientras que el cronograma oficial establece una evolución progresiva durante los próximos meses.
Los valores previstos son los siguientes:
Marzo: $352.400
Abril: $357.800
Mayo: $363.000
Junio: $367.800
Julio: $372.400
Agosto: $376.600
Para los trabajadores jornalizados, el valor por hora también acompañará esta actualización, alcanzando $1.883 por hora hacia agosto de 2026.
Impacto directo en prestaciones de ANSES
El salario mínimo funciona como referencia para distintos programas sociales y beneficios del sistema previsional.
Uno de los casos más directos es la prestación por desempleo, cuyo monto se determina como el 75% del mejor salario de los últimos seis meses trabajados, aunque dentro de límites establecidos según el salario mínimo vigente.
Con el nuevo piso salarial, los valores de referencia también se ajustan.
Para marzo, el monto mínimo de la prestación por desempleo se ubicará en $173.400, mientras que el máximo alcanzará $346.800.
Además, el salario mínimo también se utiliza como parámetro para determinar el acceso a distintos programas sociales.

Programas sociales y becas que toman el salario mínimo como referencia
El aumento del salario mínimo impacta en distintos beneficios del sistema social.
Entre ellos se encuentran:
Becas Progresar, que establecen un límite de ingresos familiares equivalente a tres salarios mínimos.
Programas sociales y asignaciones, que utilizan este indicador para fijar condiciones de acceso o montos.
Prestaciones por desempleo, cuyos valores se ajustan automáticamente según el nuevo piso salarial.
Por este motivo, cada actualización del salario mínimo modifica también el universo de beneficiarios potenciales de estos programas.
Una referencia para el mercado laboral
Aunque el salario mínimo no determina directamente los salarios de la mayoría de los trabajadores registrados, cumple un rol importante dentro del sistema laboral.
Funciona como un piso legal para los ingresos laborales y también como referencia en paritarias de sectores con trabajadores informales o con remuneraciones más bajas.
Las decisiones del Consejo del Salario buscan equilibrar distintos factores como la inflación, la situación económica general y el nivel de empleo.

Un indicador clave para la economía real
El salario mínimo tiene impacto sobre millones de trabajadores, tanto en el sector formal como en el sistema de asistencia social.
En economías regionales y provincias con fuerte presencia de pymes y comercio —como ocurre en gran parte del interior del país— este indicador también influye en la dinámica del consumo y en los costos laborales de las empresas.
Para InfoEmpresas, la evolución del salario mínimo seguirá siendo un indicador relevante para observar el equilibrio entre salarios, empleo y actividad económica en los próximos meses.



