

Empleo privado en retroceso: se perdieron 177.000 puestos y la caída se acelera.



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El empleo asalariado privado atraviesa su momento más delicado en más de un año y medio. Los últimos datos oficiales confirman que la destrucción de puestos se aceleró y que el mercado laboral formal no logra encontrar un piso. Desde el inicio del actual ciclo económico, ya se perdieron alrededor de 177.000 empleos privados registrados, con un deterioro que se profundizó durante 2025.
Para Empresas, el dato marca un punto de inflexión: la estabilización macro todavía no se traduce en creación de empleo.

La peor caída en 18 meses
En octubre, el empleo asalariado privado volvió a caer y marcó la mayor baja mensual en un año y medio, encadenando cinco meses consecutivos de retroceso. El total de trabajadores formales del sector se ubicó en torno a 6,2 millones, con una pérdida cercana a 18.000 puestos solo en ese mes.
Si bien la incertidumbre electoral influyó, la tendencia viene consolidándose desde junio, reflejando un modelo económico que no prioriza la generación de empleo intensivo.
Industria y construcción, los más golpeados
El ajuste impactó con fuerza en los sectores tradicionalmente más intensivos en mano de obra:
industria manufacturera
construcción
y ramas industriales específicas como textil, donde la caída del empleo ronda el 15% respecto de fines de 2023.
Incluso actividades que mostraron crecimiento en producción, como energía, minería e intermediación financiera, registraron bajas en empleo, confirmando que el crecimiento actual no es empleo-intensivo.
Un modelo que no derrama trabajo
El patrón que emerge es claro: los sectores que traccionan la actividad generan poco empleo o directamente lo reducen por cuestiones estructurales y tecnológicas. Esto limita la capacidad del sistema para absorber mano de obra y explica por qué la recuperación no se refleja en el mercado laboral.
Para Empresas, este escenario implica:
menor rotación de personal
cautela en nuevas contrataciones
foco en productividad antes que expansión

Monotributo: el refugio que no alcanza
El único segmento con crecimiento fue el de monotributistas, que sumó más de 110.000 personas en el período. Sin embargo, ese avance no compensa la pérdida de empleos asalariados privados, públicos y en casas particulares, que en conjunto superan las 270.000 bajas.
El dato refuerza una tendencia preocupante: más trabajo independiente de baja protección y menos empleo formal estable.
Impacto regional y en el interior
Desde la mirada de InfoEmpresas, el freno del empleo formal golpea con mayor intensidad al interior del país. En provincias como Chaco, donde el sector privado tiene menor margen financiero, la caída del empleo:
reduce el consumo
afecta a pymes y comercios
y retrasa decisiones de inversión
La estabilidad macro, sin dinamismo laboral, no alcanza para reactivar economías regionales.

Estabilizar no alcanza sin empleo
El dato laboral expone el límite del actual esquema. La inflación bajó y las cuentas se ordenaron, pero el empleo privado sigue cayendo. Sin un motor claro de creación de trabajo, la recuperación queda incompleta. Para la agenda de InfoEmpresas, el desafío central será cómo transformar estabilidad en actividad y empleo real.



