

Auto 0 km cada vez más lejos: el modelo más barato ya exige 80 salarios mínimos.



⌚ Tiempo de lectura: 1:45 min
Comprar un auto 0 km en Argentina sigue siendo un objetivo cuesta arriba. En diciembre de 2025, el modelo más económico del mercado requiere alrededor de 80 salarios mínimos para cubrir su valor total, una cifra que expone la distancia entre ingresos y bienes durables.
El cálculo surge de comparar el Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente con el precio del vehículo más accesible disponible hoy.

El número que duele: 80 sueldos para un 0 km
Con el salario mínimo fijado en $334.800 para una jornada completa, el auto más barato del mercado —con un precio de $26.510.000— demanda 80 salarios para su compra.
El monto considerado corresponde solo al precio base del vehículo y no incluye gastos adicionales como patentamiento, flete o costos de financiación, que elevan aún más el desembolso final.
Los 5 autos 0 km más baratos en diciembre de 2025
El cierre del año dejó subas casi generalizadas en el sector automotor. El ranking de precios muestra:
Renault Kwid (Brasil): $26.510.000 (+3,5% mensual)
Hyundai HB20 (Brasil): $26.600.000 (sin aumento)
Fiat Mobi (Brasil): $26.643.000 (+1,6%)
Fiat Argo (Brasil): $29.774.000 (+1,6%)
Fiat Cronos (Argentina): $30.467.000 (+1,75%)
El HB20 fue el único modelo del listado que no ajustó su precio en diciembre.

Financiación y acceso: el gran cuello de botella
Aunque algunos modelos ofrecen financiación, el esfuerzo de ingreso sigue siendo elevado para el trabajador promedio. Para Empresas del sector y concesionarios, el desafío pasa por sostener ventas en un contexto de precios altos, salarios rezagados y mayor dependencia del crédito.
En plazas del interior como Chaco, donde el auto cumple un rol clave para la movilidad laboral y productiva, esta brecha impacta de lleno en la demanda.

Qué mirar hacia adelante
El mercado automotor enfrenta un dilema:
precios que suben por costos e impuestos,
ingresos que no acompañan al mismo ritmo,
y consumidores que postergan decisiones.
La evolución del salario real, las tasas de financiación y la competencia entre modelos será determinante para recomponer el acceso al 0 km en 2026.



